La demócrata Annie Andrews ganó la contienda por el Senado de Estados Unidos en Carolina del Sur, al derrotar a Darline Graham en un estado donde los republicanos habían mantenido el escaño desde 1998. Andrews, pediatra que centró su campaña en la asequibilidad de la atención médica, es la primera demócrata que representa a Carolina del Sur en el Senado en más de un cuarto de siglo.

Graham, de 62 años, fue nombrada por el gobernador del estado para ocupar el resto del mandato de su hermano Lindsey Graham, tras la muerte de este en julio, a los 71 años. Donald Trump la instó a presentarse y participó en su campaña. La contienda se consideraba reñida: una encuesta de The New York Times/Siena publicada la semana anterior a las elecciones situó a ambas candidatas en el 48 %.

Graham se alineó con Trump en temas como los aranceles y la guerra con Irán. Andrews calificó la guerra de ilegal e inconstitucional y criticó su impacto en los precios de la gasolina. También intentó diferenciarse de otros demócratas en cuestiones relacionadas con las personas transgénero, lo que provocó críticas de defensores de los derechos LGBTQ+ por un anuncio de campaña que se oponía a las cirugías de afirmación de género para menores. En 2022, Andrews había calificado de perjudicial la Ley de Carolina del Sur para Salvar el Deporte Femenino y había dicho que apoyaría a los jóvenes trans.

El resultado también marca la primera vez que Carolina del Sur elige a una mujer para el Senado. La falta de experiencia política nacional de Graham se consideró un factor en la contienda; durante un debate en agosto, cuando le preguntaron sobre la política de Estados Unidos respecto de Taiwán, dijo que «no estaba muy informada sobre seguridad nacional».

Fuentes: The Guardian World.