En un comentario, el escritor alemán Thomas Brussig reflexiona sobre por qué los argumentos lógicos acerca del futuro de la humanidad quizá no basten para que una predicción parezca real. Se remonta a su infancia en Alemania Oriental, donde se enseñaba a los niños que el comunismo acabaría trayendo la paz mundial y poniendo fin a la explotación y la opresión.
Brussig dice que esos argumentos parecían convincentes, pero que no podía imaginar las circunstancias en las que llegaría el comunismo. No llegó, señala, y esa experiencia le dejó una lección duradera: una profecía no solo debe parecer lógica, sino también suscitar una imagen mental vívida.
Esa perspectiva da contexto a su pregunta sobre las advertencias de que la inteligencia artificial podría amenazar a la humanidad. Brussig dice que puede imaginar esos peligros, pero en series de ciencia ficción.
Fuentes: Süddeutsche Zeitung.