Tres guardias de seguridad del supermercado Atakarejo fueron arrestados el lunes en Salvador en relación con las muertes de Bruno Barros y su sobrino, Yan Barros. Según la investigación, los dos hombres fueron asesinados después de ser sorprendidos intentando robar carne del establecimiento a finales de abril.

La policía afirma que Bruno y Yan fueron llevados a una sala de seguridad dentro del supermercado e interrogados por el presunto robo. La delegada Andréa Ribeiro dijo que los investigadores creen que los guardias se pusieron entonces en contacto con narcotraficantes en vez de llamar a la policía. Presuntamente, los hombres fueron llevados a la zona de Nordeste de Amaralina, donde fueron torturados y baleados, antes de que trasladaran sus cuerpos al barrio de Polêmica. Ribeiro también dijo que, según las acusaciones, los guardias exigieron 700 reales para liberarlos.

Los guardias niegan haber llamado a los narcotraficantes, pero Ribeiro dijo que los investigadores tienen pruebas de que lo hicieron. Señaló que la investigación examina la conducta tanto de los guardias como del supermercado, incluido por qué se contactó a personas presuntamente involucradas en actividades delictivas en lugar de recurrir a las autoridades.

El secretario de Seguridad Pública de Bahía, Ricardo César Mandarino, dijo que no se había avisado a la Policía Civil ni a la Policía Militar sobre el presunto robo. El supermercado había abierto un informe administrativo interno, dijo, pero no tenía autoridad para castigar a los hombres y debería haber contactado a la policía. Mandarino dijo que no podía confirmar que alguien del establecimiento hubiera ordenado o aprobado los asesinatos, aunque también señaló que la empresa podría afrontar responsabilidad civil.

Los investigadores dijeron que los arrestos formaban parte de una fase inicial de la investigación y que siguen dispuestos a recibir información que pueda ayudar a identificar a otras personas implicadas. También fueron arrestadas otras cuatro personas bajo sospecha de estar involucradas; la policía dijo que se sospecha que el grupo se dedica al narcotráfico. Se ejecutaron órdenes de registro en el supermercado y en viviendas de Nordeste de Amaralina y otras zonas de Salvador. Uno de los sospechosos fue encontrado en Conceição do Jacuípe, cerca de Feira de Santana.

El caso comenzó después de que los cuerpos fueran encontrados en Polêmica el 26 de abril. Los hombres fueron identificados al día siguiente. La madre de Yan dijo posteriormente que lo habían sorprendido robando carne en Atakarejo y que Bruno había enviado mensajes de audio describiendo lo ocurrido y pidiendo ayuda para evitar que los entregaran a los narcotraficantes.

El secretario de Seguridad Pública también mencionó una presunta agresión anterior relacionada con el operativo de seguridad del mismo supermercado. Según se informó, una niña de 15 años fue agredida físicamente después de un robo en el establecimiento en octubre del año anterior; no lo denunció entonces porque tenía miedo.

Atakarejo dijo en un comunicado que no comentaría las decisiones judiciales y que seguiría cooperando con las autoridades. La empresa expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y afirmó que no tolera la violencia.

Fuentes: G1.