El Partido Comunista Chino (PCC) ha completado una depuración sin precedentes en los niveles más altos del poder estatal tras su quinta sesión plenaria en Pekín. Concluida el 29 de octubre, la reunión excluyó oficialmente a 33 altos funcionarios del comité central del partido, que está compuesto por poco menos de 300 miembros. Según los informes, casi la mitad de los expulsados son figuras militares, lo que deja a la Comisión Militar Central con solo dos de sus siete miembros originales.
La sesión fue presidida por el presidente Xi Jinping, de 73 años, y aprobó una decisión para profundizar en la gobernanza integral y estricta del partido, con un enfoque específico en intensificar la campaña anticorrupción. La reunión se caracterizó por un número récord de asientos vacíos, con aproximadamente una cuarta parte de los puestos dejados sin ocupar. Entre las exclusiones de alto perfil se encuentran Zhang Youxia, anteriormente el oficial de más alto rango en el ejército chino, y Liu Jianchao, una figura diplomática prominente que ha estado ausente de la vista pública durante más de un año.
Si bien numerosos funcionarios enfrentan su destitución, el general Zhang Shengmin, encargado de erradicar la corrupción dentro de las fuerzas armadas, fue ascendido al Politburó. Este ascenso se describe como un hecho raro entre los congresos del partido. Estas medidas señalan que la disciplina y la lealtad siguen siendo prioridades supremas para Xi Jinping, incluso a medida que las depuraciones se extienden a sus propios antiguos protegidos. Pekín mantiene que estas acciones han fortalecido al partido al eliminar elementos corruptos, a pesar de plantear dudas sobre la estructura operativa del mando militar.
Esta última ronda de expulsiones es parte de una campaña anticorrupción más amplia liderada por Xi Jinping durante los últimos catorce años, que ha apuntado a miles de funcionarios en las esferas política y económica. La sesión plenaria elogió el "gran coraje político" del comité central al abordar problemas de rigor, realismo y eficiencia dentro de la gobernanza del partido. Con un año restante hasta el XXI Congreso del Partido en 2027, donde se espera que Xi asegure un cuarto mandato, el aparato de liderazgo parece profundamente remodelado mientras el presidente continúa su consolidación de autoridad.
Fuentes: RFI.