Los supermercados alemanes han sido blanco de ciberataques contra sus sistemas de refrigeración, tras un ataque a gran escala contra equipos de refrigeración de supermercados en Francia tres semanas antes. Los incidentes han puesto de relieve deficiencias de seguridad en los sistemas que se utilizan para controlar a distancia los refrigeradores y congeladores de las tiendas.
Las unidades de refrigeración de una o varias tiendas pueden ajustarse mediante un software centralizado. Según el informático Manuel Atug, del Grupo de Trabajo sobre Infraestructuras Críticas, algunos minoristas conectaron directamente a internet, sin controles adecuados, sistemas que incluían pequeños servidores web. Esto puede permitir que cualquiera que acceda a ellos en línea manipule los equipos, afirmó. Atug dijo que los controles de refrigeración de los supermercados deberían estar protegidos, como mínimo, por un cortafuegos.
Según la legislación alemana, los minoristas que abastecen al menos a 500.000 personas se clasifican como infraestructuras críticas. Atug señaló que las organizaciones que atienden a menos personas también pueden pertenecer a otras categorías de instalaciones importantes y tener obligaciones de ciberseguridad.
Haya Schulmann, profesora de ciberseguridad en la Universidad Goethe de Fráncfort, afirmó que muchos proveedores y prestadores de servicios de los que dependen las organizaciones no están cubiertos por las protecciones para infraestructuras críticas. Las deficiencias en esos eslabones de las cadenas de suministro podrían retrasar la construcción o las reparaciones de importantes instalaciones de transporte y servicios públicos, afirmó, y sostuvo que la protección debería extenderse a los proveedores y prestadores de servicios.
Un estudio del Centro Nacional de Investigación sobre Ciberseguridad Aplicada detectó deficiencias de seguridad incluso en ministerios federales, entre ellas dispositivos obsoletos conectados a redes, vulnerabilidades conocidas que no se habían corregido y falta de requisitos para los prestadores de servicios. Schulmann dijo que las evaluaciones oficiales de seguridad también pasan por alto una parte considerable de los sistemas informáticos de Alemania y subrayó que los organismos responsables de la seguridad necesitan saber qué sistemas existen.
Los investigadores afirman que la inteligencia artificial podría ayudar a los atacantes a identificar vulnerabilidades más rápidamente y con menos conocimientos técnicos, pero también podría facilitar reparaciones más rápidas. Loui Al Sardy, experto en ciberseguridad de la Universidad Friedrich-Alexander de Erlangen-Núremberg, dijo que la seguridad perfecta nunca ha sido posible. Por ello, la investigación se centra en hacer que los sistemas sean lo bastante resilientes para seguir funcionando después de un ataque.
Al Sardy afirmó que los sistemas de inteligencia artificial utilizados para la seguridad deben funcionar de manera fiable con datos desconocidos o manipulados, generar decisiones que puedan entenderse y tener limitaciones conocidas. También son necesarias salvaguardias para la seguridad, la privacidad y la supervisión humana, dijo.
Fuentes: Tagesschau.