Una significativa operación de ayuda humanitaria ha comenzado en Oleschky, una ciudad de primera línea en el sur de Ucrania actualmente bajo ocupación rusa. Tras un alto el fuego localizado de varios días mediado por la Primera Dama Melania Trump y respaldado por el Papa León XIV, docenas de toneladas de bienes de socorro están siendo transportadas hacia la zona sitiada. Los suministros incluyen alimentos como harina, granos, azúcar, aceite de cocina y carne y pescado enlatados, junto con productos de higiene y combustible para generadores de emergencia. Además, el hospital central de la ciudad está recibiendo medicamentos críticos, incluidos antibióticos e insulina. Estos bienes fueron reunidos por el equipo del comisionado ruso de derechos humanos y la Cruz Roja Rusa.
El alto el fuego, que se ha mantenido durante 54 horas sin violaciones reportadas según declaraciones oficiales, también permite la evacuación de civiles. Varios cientos de residentes se han registrado en una lista de evacuación, aunque las estimaciones sugieren que entre 1.500 y 2.000 personas permanecen en la ciudad, una cifra inferior a la población prebélica de aproximadamente 24.000 habitantes. La ruta de evacuación implica transportar a los residentes a la ciudad rusa del Mar Negro de Anapa antes de volarlos a Gomel en Bielorrusia para continuar su viaje hacia Ucrania. Además, se espera que la pausa en las hostilidades permita retirar aproximadamente 100 cuerpos que han estado almacenados en el sótano del hospital local durante meses. El alto el fuego está programado para durar hasta el domingo por la noche.
El corredor humanitario también beneficia a Jersón, la capital regional ubicada en la orilla opuesta del río Dniéper, ya que las rutas de transporte anteriormente amenazadas por ataques de drones y minas ahora son accesibles. Si bien esta operación marca el mayor esfuerzo conjunto de ayuda civil entre Ucrania y Rusia desde que comenzó la invasión en febrero de 2022, los combates continúan en otras líneas del frente. En un desarrollo separado, las fuerzas ucranianas lanzaron un ataque contra el aeródromo militar de Marinovka en la región rusa de Volgogrado utilizando misiles Neptuno, lo que marca el segundo ataque exitoso contra una base aérea rusa este mes. Mientras tanto, los ataques con drones rusos contra infraestructura ucraniana causaron bajas en Dnipro, Kremenchuk y Zaporiyia, mientras que Moscú informó haber interceptado más de 600 drones dirigidos a su región capitalina.
Fuentes: Süddeutsche Zeitung.