El ministro de Transportes de España, Óscar Puente, anunció su dimisión el martes, seis días después de que una colisión entre dos trenes de alta velocidad cerca de Urda causara 69 muertes. El accidente fue el segundo siniestro grave en la misma línea este año y, según el artículo original, ambos incidentes se cobraron en conjunto 115 vidas en menos de un año.
Puente hizo el anuncio durante una sesión de la Diputación Permanente del Congreso de los Diputados, tras más de cuatro horas de preguntas sobre la información conocida hasta el momento acerca del accidente de Urda. Los grupos políticos criticaron la gestión de las infraestructuras de transporte. Aunque no todos responsabilizaron personalmente a Puente del accidente, sostuvieron que su permanencia en el cargo obstaculizaba los esfuerzos por recuperar la confianza pública en la alta velocidad ferroviaria.
El viernes anterior, el ministro había dicho que estaba dispuesto a liderar esa recuperación. Sin embargo, miembros de la coalición de Gobierno habían pedido su dimisión. Puente afirmó que ni el presidente del Gobierno ni su equipo conocían su decisión, pese a las informaciones de la Presidencia del Gobierno según las cuales contaba con todo el apoyo del presidente.
La dimisión se produce mientras continúa la investigación del accidente. Puente también renunció a encabezar la candidatura por Valladolid en las elecciones del 29 de noviembre. El artículo describe su salida como un caso inusual en España de un político de alto rango que acepta su responsabilidad al margen de un caso de corrupción, aunque señala que esto no resuelve la cuestión más amplia de quién debe rendir cuentas por el accidente.
Fuentes: El País Portada.
