Se prevé que el aumento de los precios del gas y del gasóleo para calefacción dificulte aún más la gestión de las facturas energéticas de los hogares este invierno. En un estudio del Defensor Nacional de la Energía de Francia, el 86 % de las personas encuestadas afirmó que los gastos energéticos suponían una pesada carga para su presupuesto.

Esta presión ha llevado a Stéphane y Stéphanie Tenot, una pareja de unos cincuenta años que regenta una guarnicionería desde su casa en Louzac-Saint-André, Charente, a dejar de utilizar por ahora su caldera de gasóleo. El precio del gasóleo doméstico para calefacción ha subido casi un 70 % desde comienzos de año, y la pareja afirma que ya no puede permitirse comprar más.

Les quedan unos 300 litros de gasóleo del año pasado. Este invierno, tienen previsto depender de dos aparatos de aire acondicionado reversible, complementados con calefactores eléctricos portátiles en los dormitorios a la hora de acostarse. Piensan comprar otros 400 o 500 litros si bajan los precios, dijo Stéphane, quien añadió que la gente de la zona también está muy pendiente de los costes.

La pareja dijo que no quiere volver a calentar la casa con leña por el olor a humo que se les queda en la ropa.

Fuentes: Le Figaro.