El Benfica se impuso por 1-0 al Alverca en la 10.ª jornada de la liga, pero la actuación dejó dudas sobre su juego ofensivo y su capacidad para controlar un partido cuando no genera ocasiones. Luís Francisco describió al equipo como si se hubiera “echado una siesta”, aunque señaló que el Alverca se mantuvo competitivo durante todo el encuentro.

La victoria dejó al Benfica a cinco puntos del líder, el FC Porto, cuyo triunfo ante el Estoril el sábado había ampliado su ventaja a ocho. El Benfica también se distanció cuatro puntos del Sporting, tercero, que venció por 2-0 al Casa Pia.

El Alverca empezó con determinación y, aunque más adelante el Benfica tuvo más posesión y pasó más tiempo buscando la portería rival, Francisco dijo que ese control no se tradujo en dominio ni en una sensación de peligro. El Alverca estuvo cerca de adelantarse en la primera parte, cuando Figueiredo estrelló un remate en el poste. Los visitantes celebraron después de que el balón cruzara la línea, pero el gol fue anulado por fuera de juego por cinco centímetros.

El Benfica marcó poco después del descanso. Un cambio con Prestiani y Chever ayudó a abrir el ataque, y Chever provocó un penalti que Pavlidis convirtió. Fue el cuarto partido consecutivo en el que el delantero marcó con el Benfica. Después, los locales tuvieron dificultades para ampliar su ventaja, mientras el Alverca se adaptaba y seguía generando peligro.

Francisco afirmó que los jugadores ofensivos del Benfica estuvieron, en su mayoría, apagados. Prestiani hizo algunos regates, pero no los convirtió en ocasiones claras, mientras que Lukebakio tuvo algunos momentos efectivos, aunque su impacto general fue escaso. También señaló las dificultades del Benfica para combinar mediante pases y describió el encuentro como una de las actuaciones ofensivas más flojas del equipo en la temporada nacional.

Los centrales destacaron en una actuación complicada, especialmente Tomás Araújo, quien intentó crear espacios con pases largos y cambios de orientación. Elogió el trabajo defensivo de Lenglet, mientras que el centro del campo tuvo poca influencia en ataque. El Benfica mantuvo su portería a cero, pero Francisco advirtió que el equipo aún permitió al Alverca generar peligro, incluso mediante errores en la posesión.

Su principal preocupación era que el Benfica parecía incapaz de gestionar el partido con el balón una vez que perdió impulso en ataque. También planteó la posibilidad de que la actuación reflejara cansancio, con más partidos por delante durante noviembre. En el caso del Benfica, dijo, lo más positivo fue sumar los tres puntos. Elogió la organización del Alverca y su capacidad para defender y, al mismo tiempo, avanzar, pese a la derrota.

Fuentes: Observador.