El ministro de Transportes español, Óscar Puente, ha rechazado firmemente los llamamientos a su dimisión tras la colisión mortal entre un tren AVE y un tren Iryo en Urda, Toledo. Durante una rueda de prensa en el Ministerio, Puente reconoció la intensa presión pero mantuvo que su método de asumir la responsabilidad es "afrontar los hechos" y proporcionar explicaciones en lugar de dimitir. Enfatizó que su obligación es resolver la crisis y aclarar las circunstancias que rodean el incidente.

El ministro reveló detalles críticos sobre los sistemas de seguridad involucrados en el choque. Declaró que el sistema de seguridad LZB, cuyo fallo condujo al accidente, ha presentado fallos 170 veces este año. Puente caracterizó esta frecuencia como "dentro de la normalidad europea", señalando que está por debajo del promedio de los dos años anteriores y que el 75% de estos fallos se debieron a factores externos como obras de infraestructura o condiciones meteorológicas. Explicó que cuando el sistema LZB falla, los trenes vuelven a los criterios de red convencionales con una velocidad máxima de 200 km/h, asegurando que ningún tren circula a 300 km/h bajo control humano directo únicamente.

En cuanto a la mecánica específica de la colisión, Puente describió cómo el tren AVE encontró un semáforo en verde antes del impacto. El sistema había autorizado al tren Iryo estacionado para proceder y establecer su ruta, pero el Iryo no pudo reiniciar su sistema. En consecuencia, el semáforo permaneció en verde durante varios minutos mientras el Iryo seguía detenido, sin alertar al AVE que se aproximaba de la obstrucción. Puente señaló que este escenario fue visible en las pantallas de control, mostrando un tren acercándose mientras el otro permanecía inmóvil.

Las reacciones políticas han sido contundentes, con líderes de la oposición exigiendo rendición de cuentas. Alberto Núñez Feijóo, líder del Partido Popular (PP), acusó directamente al gobierno de negligencia, vinculando las muertes en Toledo y un accidente anterior en Adamuz a una falta de mantenimiento y un sistema de seguridad obsoleto. Feijóo declaró que 46 personas murieron en Adamuz debido a un mal mantenimiento y al menos 69 en Toledo porque el gobierno no renovó el sistema de seguridad. Advirtió que si los ministros no dimiten, la oposición los destituirá mediante las urnas en las próximas elecciones.

Ada Colau, candidata del Frente Amplio, también pidió la dimisión de Puente, argumentando que una respuesta política a la altura de la tragedia es esencial. Citó la admisión del presidente Pedro Sánchez de que la confianza en el sistema de ferrocarril de alta velocidad se ha roto como justificación para su demanda. Colau reconoció que, si bien Puente puede no haber tenido una participación operativa directa, asume responsabilidad política, especialmente dado que se emitieron advertencias similares tras el incidente de enero.

El presidente Pedro Sánchez admitió que la confianza en la red de ferrocarril de alta velocidad está fracturada y declaró que la tarea del gobierno ahora es investigar las causas y ofrecer soluciones para prevenir futuras tragedias. Mientras tanto, el ministro de Transportes Puente indicó que el gobierno está considerando cerrar la línea AVE Madrid-Barcelona durante su proceso de remodelación. Sugirió que interrumpir el servicio, una práctica común en países como Alemania, podría ser más prudente que continuar las operaciones durante la construcción, lo que históricamente ha causado problemas de fiabilidad en España.

La organización de derechos de los consumidores Facua ha presentado denuncias contra Iryo y Ouigo por no proporcionar transporte alternativo a los pasajeros afectados por las cancelaciones resultantes del accidente. El grupo argumenta que reembolsar los billetes no debería ser la única solución ofrecida cuando los usuarios desean completar sus viajes contratados. Además, el gobierno regional de Castilla-La Mancha ha desactivado su línea de emergencia establecida tras el choque, aunque las líneas operadas por Renfe e Iryo permanecen activas.

Fuentes: El País Portada.