El ministro del Interior de Francia, Laurent Nuñez, calificó de fracaso la respuesta de seguridad a la violencia del 17 de octubre cuando compareció ante una comisión de investigación de la Asamblea Nacional el martes 3 de noviembre. Dijo que las autoridades no habían previsto adecuadamente los acontecimientos y señaló la simultaneidad de lo ocurrido.

Según el relato presentado ante la comisión, más de 3.000 comercios fueron saqueados durante los disturbios. Edificios municipales de Marsella y Burdeos fueron vandalizados, mientras que el ayuntamiento de Limoges y la oficina de turismo de Lyon fueron incendiados.

Nuñez dijo que asumía la responsabilidad y recordó que el 17 de octubre ofreció su dimisión al presidente Emmanuel Macron, quien la rechazó. El primer ministro Sébastien Lecornu también había reconocido deficiencias dos días después de la violencia.

Anteriormente, Nuñez había señalado que existía un desajuste entre el despliegue de seguridad y el número de personas que participaban. La comisión investiga cómo se desarrollaron los acontecimientos y cuál fue la respuesta de las autoridades.

Fuentes: Le Monde.