El presidente de Indra, Ángel Simón, ha pedido una mayor coordinación y, en última instancia, la unificación de las capacidades de defensa en toda Europa. Durante su intervención en el foro World in Progress, celebrado en Barcelona, afirmó que, aunque ya existe cooperación, el continente aún tiene trabajo por delante para construir un marco de seguridad más integrado.
Simón hizo estas declaraciones durante un debate sobre la economía de la seguridad con el periodista Rafa de Miguel. Relacionó la necesidad de contar con capacidades europeas más sólidas con las recientes crisis geopolíticas, entre ellas la pandemia, la guerra de Ucrania, el conflicto en Oriente Medio, las interrupciones de las cadenas de suministro, los ciberataques y la guerra híbrida.
Según Simón, la seguridad va más allá de la defensa tradicional. También incluye el espacio, el ciberespacio, los sistemas de pago y la infraestructura digital, ámbitos que ayudan a preservar el funcionamiento de la sociedad, así como sus libertades y derechos. Sostuvo que Europa debe avanzar hacia la autonomía estratégica y reducir su dependencia de Estados Unidos, China y las cadenas de suministro externas.
El presidente de Indra afirmó que las empresas pueden ayudar a abordar estas vulnerabilidades aumentando su escala y formando alianzas, al tiempo que colaboran con las autoridades públicas. Indra, una multinacional de propiedad privada en la que el Estado español posee una participación significativa a través de la SEPI, está impulsando alianzas destinadas a reforzar su posición en proyectos de seguridad y defensa en España y Europa.
“Nos somos autosuficientes en tecnología” y también existen dependencias económicas y logísticas, señaló Simón, advirtiendo de que estas limitaciones pueden convertirse en dependencias geoestratégicas. Por ello, defendió que las empresas deben actuar junto al Estado, que a su vez necesita contar con legitimidad social para impulsar estos proyectos.
Simón sostuvo que la sociedad española comprende cada vez más la relación entre seguridad, defensa y bienestar. También destacó que la industria de la seguridad destina el 10% de sus ingresos a innovación y que esta actividad genera empleos cualificados.
El presidente de Indra planteó que el avance debe producirse por etapas: primero en el ámbito nacional y, cuando no sea suficiente, mediante iniciativas europeas o acuerdos con regiones que compartan valores, como América Latina. Según recordó, Europa es en conjunto la segunda potencia mundial en gasto de defensa, con 400.000 millones de euros.
A su juicio, una mayor autonomía conjunta permitiría proteger ámbitos esenciales como el agua, la energía, los suministros y la inteligencia artificial. Simón defendió que la defensa debe considerarse un bien público, al mismo nivel que las infraestructuras críticas y los servicios.
Fuentes: El País Internacional.