Un informe que conmemora 271 años desde que un tsunami devastó Portugal afirma que el evento también cruzó el Atlántico y produjo olas de casi dos metros en la costa sur de Pernambuco, Brasil. Según el relato, las olas estimadas alcanzaron 1,9 metros en Tamararé e inundaron casi cuatro kilómetros tierra adentro.

El informe vincula el tsunami con el terremoto de Lisboa, que sitúa en 1755 y describe como de magnitud estimada entre ocho y nueve y como destructor de la capital portuguesa. Afirma que el terremoto generó un tsunami cuyas olas se propagaron por el Atlántico.

Un estudio divulgado por la Red Sismográfica Brasileña reunió documentos históricos, simulaciones y sedimentos para investigar si el evento llegó a Brasil. Las evidencias llevaron a los investigadores a Pernambuco, donde encontraron capas de arena marina compatibles con una inundación de alta energía.

Los investigadores también advirtieron que el peligro va más allá de la altura de las olas. Explicaron que las olas ordinarias rompen en intervalos de segundos, mientras que los intervalos entre olas de tsunami pueden durar minutos. El flujo de agua puede avanzar sobre la tierra como una inundación rápida y, aun sin una ola muy alta, la fuerza y el avance prolongado del agua pueden causar daños importantes.

Fuentes: CNN Brasil.