Los Demócratas aseguraron el control de ambas cámaras del Congreso en las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos, asestando un duro revés al presidente Donald Trump y a su partido. El resultado reflejó la insatisfacción de los votantes con los elevados precios del combustible, el aumento del costo de vida y la guerra contra Irán, que comenzó en febrero, según el análisis electoral proporcionado.
En el Senado, los demócratas consiguieron los cuatro escaños ocupados por republicanos que necesitaban para obtener la mayoría. Entre las victorias estuvieron las de James Talarico en Texas, Adam Hamilton en Kansas y Sherrod Brown en Ohio. Los resultados significaron que las controversias que afectaban a candidatos demócratas en Alaska y Michigan no impidieron que el partido tomara el control. La mayoría en el Senado dará a los demócratas voz en la confirmación de los nominados a los tribunales federales, incluida la Corte Suprema.
Los demócratas también recuperaron la Cámara de Representantes, donde los republicanos habían tenido una ajustada mayoría de 218 de los 435 escaños. Se espera que Hakeem Jeffries, de Nueva York, se convierta en presidente de la Cámara, lo que lo convertiría en la primera persona negra en ocupar el cargo. La Cámara puede controlar el gasto federal, iniciar investigaciones y citar a funcionarios del Gobierno. Los candidatos demócratas se habían comprometido a investigar las acusaciones de corrupción, enriquecimiento personal y mala gestión en el Gobierno de Trump. La cámara también tiene un papel en el inicio de posibles procedimientos de destitución.
Los resultados estuvieron estrechamente relacionados con la impopularidad de Trump y su influencia en la selección de candidatos republicanos. En Texas, Ken Paxton se presentó en lugar del senador en funciones John Cornyn, mientras que Darline Graham fue elegida candidata republicana en Carolina del Sur después de que Trump interviniera. Los demócratas ganaron ambas contiendas. En Carolina del Norte, el republicano en funciones Thom Tillis no buscó la reelección, y Roy Cooper ganó el escaño para los demócratas.
El gasto de Elon Musk tampoco produjo los resultados que buscaba. El hombre más rico del mundo gastó casi medio millardo de dólares para apoyar a candidatos republicanos en las semanas previas a las elecciones, pero los republicanos sufrieron grandes pérdidas. El artículo también señala que el intento anterior de Musk de reducir la burocracia estadounidense mediante el Departamento de Eficiencia Gubernamental había fracasado.
Los resultados han intensificado las especulaciones sobre la carrera presidencial de 2028. El senador demócrata Jon Ossoff conservó su escaño en Georgia, y el gobernador de Pensilvania Josh Shapiro fue reelegido cómodamente, lo que reforzó sus posibles perspectivas. Los planes de Alexandria Ocasio-Cortez podrían verse influidos por el resultado en Michigan, mientras que el vicepresidente J. D. Vance es considerado un probable aspirante republicano. Amy Acton, una demócrata que fue objeto personal de un controvertido anuncio de campaña republicano en Ohio, fue elegida próxima gobernadora del estado.
Fuentes: Süddeutsche Zeitung.