Horst Fascher se hizo un nombre en St. Pauli como boxeador antes de convertir un burdel en un local que llegaría a formar parte de la historia de la música. En su Star Club, según el obituario alemán, los Beatles lograron su gran avance. El titular del recuerdo expone su papel sin rodeos: sin él, los Beatles seguirían en Liverpool.

Fascher surgió en el St. Pauli de los años cincuenta, cuando las pandillas juveniles se peleaban con piedras y palos y la autoridad estatal aún no estaba firmemente establecida en el distrito. Confiaba en sus puños y se describía como alguien de gran corazón que se enfrentaba a cualquiera. Se abrió camino a base de boxeo, se convirtió en campeón de peso pluma de Hamburgo a los 17 años y, según su propio relato, era invencible en la Reeperbahn.

El obituario presenta a Fascher como una figura que ayudó a impulsar el rock'n'roll, no en último término al dar a los Beatles un escenario en el Star Club después de transformar el burdel de St. Pauli en un local de música. Su historia vital pasa de las peleas callejeras y los rings de boxeo al club que se convirtió en un hito de la historia del rock.

Fuentes: Süddeutsche Zeitung.