Tomar medicamentos contra los parásitos una vez al año no es un requisito médico general, según la Dra. Mariana Sobral. La conveniencia del tratamiento depende del parásito, los síntomas de la persona, su edad y la evaluación clínica, afirmó en una entrevista con Observador.
A menudo se usa «desparasitación» para referirse al tratamiento contra las lombrices intestinales, pero los distintos parásitos requieren medicamentos diferentes. Síntomas como la hinchazón, los gases y la diarrea también pueden deberse a causas no relacionadas con los parásitos, por lo que puede ser necesaria una evaluación médica —y, en algunos casos, pruebas— antes del tratamiento.
Un síntoma que puede justificar una evaluación es el picor alrededor del ano, especialmente por la noche. Otros signos que conviene tener en cuenta son la pérdida de peso inexplicable, el dolor abdominal, la anemia que no responde a los medicamentos o los síntomas que aparecen después de viajar a zonas donde puede haber riesgo de infección. Los viajes y la exposición a agua potable no segura también pueden ayudar a determinar si hacen falta pruebas, señaló Sobral; los resultados deben interpretarse junto con el cuadro clínico.
Si se diagnostican lombrices a un niño, también puede ser necesario tratar a los demás miembros de la familia, porque la infección puede propagarse fácilmente. Sobral recalcó que el contagio no está necesariamente relacionado con una higiene deficiente.
Para la mayoría de las personas que no tienen síntomas ni una exposición específica, no hay una razón automática para tomar medicamentos antiparasitarios cada año. Sobral también advirtió contra la automedicación y señaló que no debe confundirse el tratamiento de las mascotas con el tratamiento de las personas.
Fuentes: Observador.