La policía desmanteló el martes de madrugada un campamento de protesta por el derecho a la vivienda en la Puerta del Sol de Madrid, menos de un mes antes de las elecciones españolas del día 29. El campamento llevaba instalado más de cinco semanas, desde el 26 de septiembre, y se había convertido en un refugio para personas sin hogar, además de un punto de encuentro para activistas.
El Gobierno de Madrid afirmó que se retiró a 334 personas sin violencia ni altercados. Dos personas fueron detenidas bajo sospecha de desobediencia y resistencia. Las autoridades señalaron que participaron 400 agentes de policía, junto con bomberos y personal de servicios sociales.
Los organizadores ofrecieron una versión muy distinta de los hechos: describieron el operativo como una intervención policial violenta y afirmaron que varias personas resultaron heridas por golpes y gas pimienta. Flor, una mujer de 43 años que había vivido en el campamento, declaró a AFP que unos 200 antidisturbios entraron a las 3 de la madrugada y agredieron a la gente. Dijo que no pudo recuperar sus pertenencias, incluidos sus documentos y su teléfono.
El campamento se instaló tras las protestas por la crisis de la vivienda en España, que volvió al centro del debate público después del desahucio de Maricarmen Abascal, una pensionista de 87 años, a finales de septiembre. Murió unos días después. El caso provocó manifestaciones en todo el país, incluida la ocupación de la plaza.
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, convocó elecciones anticipadas tras no conseguir la aprobación parlamentaria de dos proyectos de ley de vivienda. La votación está prevista para el día 29.
El campamento había llegado a tener cientos de tiendas, además de un comedor, una biblioteca y una enfermería. El martes por la mañana, gran parte de la plaza estaba acordonada mientras los equipos limpiaban la zona.
El aumento del coste de la vivienda ha dificultado cada vez más que las familias de menores ingresos puedan seguir viviendo en las grandes ciudades, especialmente en Madrid. Idealista informó de que el alquiler mensual medio de un piso de 50 metros cuadrados en la capital era de 1.170 € en octubre, casi la mitad del salario bruto medio. Por su parte, los propietarios han pedido mayores garantías jurídicas y sostienen que los desahucios de inquilinos que no pagan pueden tardar meses e incluso años.
Fuentes: Folha Mundo.