La victoria de Antonelli en el circuito Hermanos Rodríguez provocó una celebración emotiva en el pit lane, donde el piloto italiano se reunió con su equipo después de la carrera.
Las celebraciones comenzaron con lágrimas por su abuelo antes de dar paso al champán, los sombreros de fiesta y escenas de alegría compartida. El momento marcó la liberación de la tensión acumulada durante toda una temporada y convirtió la victoria en una noche especialmente memorable para el campeón italiano.
Fuentes: La Repubblica.