Está previsto que las escuelas francesas reabran el lunes 2 de noviembre, después de cerrar el viernes 16 de octubre, en medio de un movimiento juvenil cuya escala no se veía desde hacía décadas, según Le Monde. La pregunta que planea sobre la vuelta es si los bloqueos también se reanudarán fuera de los liceos desde la mañana del lunes. Los grupos en redes sociales gestionados por liceístas, las oficinas del ministerio y las administraciones escolares esperan ver cómo se traducen sobre el terreno los llamados a movilizarse de las organizaciones de liceístas y estudiantes.
Pese a los compromisos asumidos por el gobierno, las organizaciones de liceístas y estudiantes han llamado a bloquear los centros desde el lunes o el martes, según el relato disponible. Pero con la presión del baccalauréat y de Parcoursup en aumento, algunos alumnos se preguntan por el siguiente paso del movimiento. Las organizaciones han dicho que quieren “mantener la presión”.
Las incertidumbres son numerosas tras los acontecimientos de las últimas dos semanas. Para los liceístas, las vacaciones de Toussaint duraron 15 días, pero en relación con el movimiento que lanzaron a mediados de septiembre, el periodo se sintió mucho más largo. A partir de las manifestaciones del 17 de octubre, la movilización se amplió considerablemente. Se sumó un movimiento “contra el alto coste de la vida” y en defensa de los servicios públicos, que reunió a cientos de miles de manifestantes en toda Francia, quienes también se concentraron el 24 y el 31 de octubre.
Las escuelas habían cerrado sus puertas el 16 de octubre mientras el movimiento juvenil seguía fuerte y no mostraba señales de agotarse, según el informe. Al comenzar el nuevo curso escolar, la incógnita central es si la vuelta a las aulas traerá consigo el regreso de los bloqueos a las puertas de los liceos, y cómo equilibran los estudiantes la movilización con los desafíos académicos que tienen por delante.
Fuentes: Le Monde.