Múnich ofreció una imagen contundente de sus divisiones sociales el día en que miembros de la Generación Z se reunieron en la Geschwister-Scholl-Platz para protestar contra la injusticia. A aproximadamente un kilómetro y medio de distancia, las tiendas de la Maximilianstraße habían sido tapiadas por temor a disturbios.

El contraste situó a los jóvenes del entorno universitario junto a un distrito comercial de lujo asociado con marcas como Prada y Omega. El alto coste de vida de la ciudad ha profundizado la distancia entre estas dos realidades, según el comentario.

La creciente división se presenta como un riesgo tanto para la sociedad como para la democracia. Las autoridades municipales de Múnich deberían tomarse en serio las preocupaciones de los residentes más jóvenes y escuchar sus demandas, sostiene el texto.

Fuentes: Süddeutsche Zeitung.