El primer ministro francés, Sébastien Lecornu, dijo el lunes 2 de noviembre que estaba dispuesto a reunirse de nuevo con representantes de estudiantes de secundaria la próxima semana. El anuncio se produjo cuando organizaciones estudiantiles y de alumnos de secundaria convocaron nuevas movilizaciones, incluidos nuevos días de protesta el martes y el jueves.
Durante un debate parlamentario la semana anterior, Lecornu se había comprometido a reunirse con representantes de estudiantes de secundaria y universitarios en un plazo de 15 días para revisar los compromisos ya asumidos, abordar los obstáculos para su aplicación y debatir nuevas decisiones, según Matignon.
El ministro de Educación, Edouard Geffray, dijo que la prioridad inmediata del Gobierno era que los estudiantes regresaran a clase después de las vacaciones de Todos los Santos. Señaló que algunos estudiantes que se preparaban para el bachillerato no habían asistido a clase durante cuatro o cinco semanas. Aunque defendió el derecho a protestar, Geffray afirmó que nadie debía impedir que otro estudiante asistiera a la escuela.
El Ministerio de Educación informó de que 41 institutos estaban bloqueados a las 9:30, lo que representaba alrededor del 1% de los aproximadamente 3.700 centros de Francia. No se informó de alteraciones en tres cuartas partes de los departamentos del país.
No obstante, varias escuelas se vieron afectadas en grandes ciudades. En París, los institutos Arago y Hélène-Boucher estaban bloqueados, con más de 100 estudiantes reunidos en el exterior, mientras se desplegaron gendarmes móviles cerca de Hélène-Boucher. En el centro de Marsella, se apilaron contenedores de basura delante de la entrada del instituto Montgrand. Activistas estudiantiles afirmaron que alrededor de siete de los aproximadamente 75 institutos de la ciudad estaban bloqueados.
En Toulouse, los estudiantes restablecieron los bloqueos en el instituto Berthelot, mientras alumnos se concentraban cerca de las entradas de los centros Arènes, Ozenne y Saint-Sernin. En el instituto Cornouaille de Quimper se estableció un bloqueo filtrante, que permitía entrar a algunos estudiantes que querían volver a clase. También hubo movilizaciones en centros de Rennes y Nantes.
En el departamento del Ródano, la prefectura informó de concentraciones frente a 15 centros. En el instituto Ampère de Lyon, la policía antidisturbios retiró contenedores de basura y barricadas colocados en la entrada, aunque algunos estudiantes permanecieron fuera.
El Gobierno ha anunciado varias medidas en un esfuerzo por poner fin al movimiento, que continúa desde hace seis semanas. Entre ellas figuran la sustitución gradual de Parcoursup para 2028, la cancelación de los recortes de puestos de trabajo previstos en educación, 500 plazas adicionales, un límite de 28 estudiantes por clase en el segundo curso de secundaria y 15.000 plazas adicionales en la enseñanza superior.
Matignon también dijo que Lecornu había pedido al ministro de Educación que garantizara una respuesta a los 200 institutos identificados como los que afrontan mayores dificultades mediante la plataforma de consulta.
Fuentes: Le Monde.