Personas en Ucrania y Rusia recibieron advertencias erróneas sobre supuestos ataques después de que, aparentemente, unos piratas informáticos atacaran los sistemas de alerta de seguridad pública de ambos países.
La Fuerza Aérea de Ucrania confirmó que su aplicación Alerta Aérea había sido comprometida y describió el incidente como una interferencia hostil. El Centro Ucraniano de Comunicaciones Estratégicas responsabilizó a Rusia del ataque, aunque el informe disponible no proporcionó una confirmación independiente de esa atribución.
En Kyiv, la aplicación advirtió falsamente a los residentes sobre un peligro radiactivo, descrito en el informe como un ataque con armas químicas. El Centro de Ucrania para la Lucha contra la Desinformación afirmó que los mensajes no reflejaban el nivel real de amenaza y pidió a la población que mantuviera la calma. Los informes también señalaron que las sirenas de advertencia sonaron en algunas zonas a última hora del domingo, mientras que las alertas incorrectas desaparecieron poco después. El Ministerio de Transformación Digital comunicó que la aplicación había sido retirada temporalmente.
El Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia informó por separado de lo que calificó como un importante ciberataque contra su aplicación de alertas. Según la agencia estatal de noticias Tass, los atacantes lograron enviar información falsa al público. El ministerio no identificó a ningún presunto responsable, y su sitio web de alertas no estuvo disponible temporalmente durante la noche mientras los funcionarios trabajaban para reparar los daños.
El momento del ataque llevó a especular que la ofensiva contra el sistema ruso podría haber sido una operación de represalia tras el incidente en Ucrania, pero el informe no determinó quién fue responsable.
Los ciberataques se produjeron después de que Ucrania y Rusia observaran un alto el fuego de seis días en torno a la disputada ciudad ucraniana de Oleschky, negociado con la participación de Estados Unidos. La tregua permitió que muchos de los aproximadamente 2.000 residentes de la ciudad alcanzaran un lugar seguro y fue descrita como la pausa más larga en los combates desde que comenzó la guerra en febrero de 2022.
El comisionado de Derechos Humanos de Ucrania, Dmytro Lubinets, calificó el alto el fuego como un paso importante en los esfuerzos humanitarios conjuntos. Dijo que estaba trabajando con la comisionada de Derechos Humanos de Rusia, Tatyana Moskalkova, en nuevas iniciativas humanitarias.
Fuentes: Tagesschau.