A solo dos días de las elecciones intermedias, el conflicto interno dentro del Partido Demócrata en Michigan ha alcanzado un punto crítico con la expulsión de la representante Haley Stevens. Curtis Hertel, presidente de los demócratas en Michigan, anunció a través de una publicación que Stevens ya no es miembro activo del partido y no lo será en el futuro. Esta decisión se tomó aproximadamente una hora después de que Stevens revelara su apoyo al candidato republicano al Senado, Mike Rogers.
Stevens explicó su cambio de lealtad citando las tácticas de campaña de su antiguo rival en las primarias, Abdul El-Sayed. En un video publicado en X, declaró que El-Sayed había dejado claro que ella ya no era bienvenida en su campaña. Argumentó que su retórica incitaba al odio y no se alineaba con los valores enseñados a los niños ni con aquellos que representan a Michigan. Stevens, quien ha representado un distrito congressional desde 2019 tras perder la primaria demócrata frente al progresista El-Sayed, enmarcó su respaldo a Rogers como una postura necesaria contra lo que describió como lenguaje divisivo.
El candidato republicano acogió el apoyo de Stevens durante una aparición conjunta, advirtiendo que los discursos de odio podrían poner en peligro a los ciudadanos, especialmente a las personas judías. Mientras El-Sayed desestimó el incidente, afirmando que no piensa en Stevens en absoluto, otros demócratas prominentes reaccionaron con indignación. El líder de la minoría del Senado, Chuck Schumer, condenó sus acciones como una "traición repugnante". Por el contrario, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, quien anteriormente había insultado a El-Sayed, elogió a Stevens por mostrar coraje.
Fuentes: Der Spiegel.