La huelga indefinida de los docentes no universitarios de Madrid, que comenzó el 14 de octubre, continúa en su tercera semana. Tras suspender todos los actos debido al accidente ferroviario de Urda, los sindicatos de la enseñanza reanudan sus movilizaciones. Las seis universidades públicas de la región también se sumarán a la protesta con paros los días 4 y 5 de noviembre.

El comité de huelga de los docentes reclama que la consejera de Educación, Mercedes Zarzalejo, se reúna con sus representantes y atienda las reivindicaciones del personal del sector público. La participación en los últimos días ha variado en la región, con un apoyo mayor en municipios del sur de Madrid que en las zonas del norte.

Los docentes no universitarios reclaman una reducción de las horas lectivas: de 19 a 17 horas en la educación secundaria, la formación profesional y las enseñanzas de régimen especial, y de 25 a 22 horas en educación infantil y primaria. Sus reivindicaciones también incluyen una reducción de las ratios de alumnos por docente, recursos adicionales para atender a la diversidad de necesidades educativas, un aumento salarial mensual de 600 euros, menos trabajo administrativo y mejoras en las instalaciones escolares, incluidas medidas de climatización.

Las protestas, que han reunido a cientos de docentes y estudiantes, han estado marcadas hasta ahora por las tensiones y las intervenciones policiales. Entre los incidentes denunciados figuran la actuación policial contra estudiantes durante un piquete informativo en la Universidad Complutense, los enfrentamientos ante la Cámara de Comercio de Madrid durante una protesta celebrada cuando la presidenta regional, Isabel Díaz Ayuso, tenía previsto salir, y las intervenciones policiales ante la Consejería de Educación durante la huelga.

Zarzalejo ha rechazado categóricamente negociar con el comité de huelga y ha afirmado que las mejoras deben abordarse a través de la mesa sectorial de negociación. El comité sostiene que las organizaciones convocantes de la huelga no participan en esa mesa y que sus reivindicaciones van más allá de su ámbito.

Las seis universidades públicas —Alcalá de Henares, Autónoma de Madrid, Complutense, Carlos III, Politécnica y Rey Juan Carlos— han sido convocadas a la huelga por la Coordinadora en Defensa de la Universidad Pública de Madrid. La movilización pretende denunciar lo que los organizadores describen como el estrangulamiento financiero, la privatización y la elitización de la educación universitaria.

La movilización universitaria también denunciará lo que los organizadores califican de represión de la comunidad académica. Reclaman el reconocimiento de su derecho a la huelga y que la policía se abstenga de intervenir contra las manifestaciones estudiantiles.

Las plataformas han calificado de «estafa» el modelo de financiación acordado en marzo por el Gobierno regional de Madrid y los rectores de las universidades, que contempla 14.800 millones de euros hasta 2031. Según los colectivos, la financiación universitaria sigue situada en el 0,4% del PIB regional, por debajo del objetivo del 1% fijado por la Ley Orgánica del Sistema Universitario y de las medias nacional y europea del 0,75% y el 0,92%, respectivamente.

Eva Aladro, portavoz de la Plataforma por la Universidad Pública, declaró a Efe que los organizadores esperan una participación amplia, tanto del personal docente como del alumnado.

Fuentes: La Vanguardia.