El primer ministro de Portugal, Luís Montenegro, ha invitado a los líderes de los dos principales partidos de la oposición del país a reunirse con sus equipos y debatir la política de vivienda, proponiendo un acuerdo más amplio sobre la legislación de alquiler mientras el Gobierno busca rebajar las tensiones en torno a la crisis de vivienda y las recientes protestas.
En un discurso televisado, Montenegro dijo que había hablado con los líderes de la oposición ese mismo día y que quería basarse en los cambios que ya estaban en marcha en el sector. Sostuvo que toda reforma de la legislación de alquiler debería contar con suficiente apoyo multipartidista para ser aprobada y mantenerse vigente con el tiempo.
El anuncio se produjo en medio de manifestaciones por el acceso a la vivienda y de enfrentamientos entre manifestantes y fuerzas de seguridad. Montenegro dijo que el Gobierno ya había tomado medidas para abordar la presión sobre la vivienda, especialmente para los jóvenes, y prometió 10.000 millones de euros en inversión pública hasta 2030. También advirtió que las políticas tardan en dar resultados y afirmó que no hay soluciones sin coste.
El primer ministro defendió su gestión del asunto y dijo que había hablado públicamente sobre él cuatro veces en un periodo de 15 días. Rechazó las críticas de que hubiera guardado silencio y sostuvo que su función era gobernar, no comentar los acontecimientos todos los días.
Montenegro no abordó los detalles jurídicos de una reciente resolución del Tribunal Administrativo de Lisboa ni especificó cómo podría afectar a las protestas. En su lugar, pidió rebajar la tensión y dijo que el Gobierno procuraría equilibrar los derechos de reunión, manifestación y expresión de opiniones con la seguridad pública, la libertad de circulación y el uso del espacio público.
El líder de Chega, André Ventura, y el líder del Partido Socialista, José Luís Carneiro, acogieron favorablemente el giro hacia el diálogo, aunque criticaron algunos aspectos de la respuesta de Montenegro. Ventura dijo que el primer ministro debería mostrar más empatía con las personas que atraviesan dificultades. Carneiro afirmó que la crisis no podía resolverse únicamente mediante la actuación policial y señaló el coste de la vivienda y de la vida.
Los líderes de la oposición afrontan ahora presión para llegar a un acuerdo con el Gobierno. Ventura dijo que los tres partidos deberían negociar la nueva legislación de alquiler, mientras que Carneiro indicó que los socialistas estaban abiertos a llegar a compromisos, incluso sobre el programa de garantías públicas del Gobierno. Según el informe, las conversaciones entre los tres partidos debían comenzar el jueves.
Fuentes: Observador.