Durante casi cinco años, Novaya Gazeta logró seguir trabajando en Rusia pese a las condiciones creadas por la guerra. Ahora el periódico se ve obligado a cerrar, según el informe disponible.
Su cierre marca el final de lo que se describe como el último gran medio de comunicación de Rusia crítico del Kremlin. En Moscú, la gente se despide de la publicación y expresa su preocupación por la desaparición de una importante fuente de periodismo independiente.
El estado de ánimo que rodea el final del periódico queda reflejado en la frase: «Nos están quitando nuestra última esperanza».
Fuentes: Der Spiegel.