El presidente Donald Trump volvió a hablar de la guerra en Irán durante los últimos días de la campaña de las elecciones de mitad de mandato, aunque los sondeos citados en el artículo indicaban que hasta dos tercios de los votantes desaprobaban su gestión del conflicto de ocho meses. La guerra ha encarecido los precios y reducido las reservas de municiones de Estados Unidos.

El sábado, Trump dijo a los periodistas que a Estados Unidos todavía le quedaban “uno o dos sitios” por resolver y que podía hacerlo rápidamente. En un mitin al día siguiente, afirmó que el conflicto no había terminado porque quería evitar más pérdidas de vidas. El lunes declaró: “Tuvimos una guerra con Irán. Ganamos”. Horas después, las autoridades confirmaron un ataque militar estadounidense contra la isla iraní de Qeshm y lo describieron como defensivo y sin probabilidades de intensificarse.

Los analistas citados en el artículo ofrecieron varias explicaciones posibles de los comentarios reiterados de Trump. Una era que pretendía empujar a Irán hacia un acuerdo. Arta Moeini, director general del Instituto no partidista para la Paz y la Diplomacia, dijo que la amenaza de ataques podía tener como objetivo decirles a los funcionarios iraníes que volvieran a las negociaciones o afrontarían las consecuencias.

Fuentes: The New York Times World.