Un nuevo inventario estima que los Pirineos contienen 6.361 lagos y estanques. El catálogo, llamado LacusPyr, se desarrolló con el apoyo del Centro de Investigación Ecológica y Aplicaciones Forestales (CREAF) y registra detalles geomorfológicos de cada masa de agua, como su profundidad, superficie, altitud y cuenca hidrográfica.
El proyecto reúne información de cartografía e imágenes satelitales elaboradas por institutos cartográficos de España, Francia y Andorra. Su objetivo es proporcionar un recurso coherente para estudiar los lagos de toda la cordillera, según Jordi Catalan, investigador del CREAF y del CSIC y autor principal del estudio. El trabajo se publicó en Geoscience Data Journal.
LacusPyr incluye los nombres oficiales, además de variantes ortográficas y nombres utilizados en distintas épocas. Se ha asignado un código único a cada lago para ayudar a distinguirlo, ya que los nombres pueden variar según el idioma, los registros históricos y las fuentes administrativas. El catálogo está diseñado para actualizarse a medida que se aclaren los topónimos y se disponga de nueva información.
El inventario también permite comparar las masas de agua. El lago Bleu, en la vertiente francesa de los Pirineos, figura como el más profundo, con 123 metros, seguido de Cregüeña, en Aragón, con 105 metros, y Certascan, en Cataluña, con 104 metros. Los lagos más grandes están en Francia: Matemale, Bollosa y Llanós. Helado del Monte Perdido, a 2.987 metros, es el lago situado a mayor altitud del catálogo. Certascan ocupa más de 60 hectáreas y es el lago más grande de Cataluña.
El inventario incluye estanques, algunos de los cuales ocupan menos de dos metros cuadrados y se secan en verano. Catalan también señaló que el retroceso de los glaciares está dejando al descubierto nuevos lagos, aunque algunos todavía no se han incorporado a los mapas oficiales. LacusPyr está disponible para consulta pública y pretende apoyar la investigación sobre los lagos pirenaicos.
Fuentes: La Vanguardia.