La temporada de lluvias de Deyr ha comenzado en Somalia, lo que ha suscitado preocupación por las inundaciones vinculadas a El Niño. El Centro de Predicción y Aplicaciones Climáticas de la IGAD afirma que las precipitaciones podrían superar los 400 mm, mientras que el organismo somalí de gestión de desastres estima que entre 2,5 millones y 3,5 millones de personas están en riesgo. La amenaza se concentra en las zonas central y meridional del país, incluida Jubalandia.
En Baastoo, un campamento para personas desplazadas a las afueras de Kismayo, Asha Abdi Nuur llegó con sus seis hijos hace dos semanas, después de decidir marcharse ante las primeras señales de lluvia. Las inundaciones de 2023 dejaron atrapada a su familia durante días, cuando el río Jamaame se desbordó. Su esposo fue arrastrado por la corriente mientras intentaba rescatar a su madre y nunca lo encontraron, dijo.
Las inundaciones de 2023 causaron más de 100 muertes en Somalia y anegaron casi 1,5 millones de hectáreas de tierras agrícolas. Ali Mohamed Hassan, agricultor cerca del río Juba, afirma que las inundaciones destruyeron sus cultivos y le ocasionaron pérdidas de al menos 1.500 dólares. Ha pedido dinero prestado a sus familiares para comprar semillas y aún no ha devuelto el préstamo.
Las autoridades de Jubalandia afirman que han identificado zonas elevadas para las evacuaciones y los refugios, y que han comenzado a coordinarse con sus socios humanitarios. Sin embargo, el comisionado para los refugiados de la región, Ali Adn Ali, dijo que la ayuda todavía no había llegado. Mencionó necesidades como embarcaciones para las evacuaciones, tiendas de campaña y lonas de plástico, alimentos y medicamentos, y advirtió que muchos niños podrían sufrir desnutrición.
El Comité Internacional de la Cruz Roja, una de las pocas organizaciones de ayuda que aún operan en la zona, lleva a cabo labores preventivas desde mayo, entre ellas la protección de casi 120 puntos de agua potable.
Fuentes: RFI.