Donald Trump pronunció el discurso final de su campaña para las elecciones de mitad de mandato de Estados Unidos en el Reflecting Pool de Washington, un lugar simbólico que ha permanecido cerrado después de que una fallida capa de pintura azul dejara el agua verde, cubierta de algas. Poco más de 20 personas asistieron al acto antes de que el presidente regresara a la Casa Blanca, donde estaba previsto que participara a distancia en otros seis mítines.

«Las más importantes de nuestras vidas» fue la manera en que Trump describió las elecciones, mientras acusaba al Partido Demócrata de presentar a los candidatos «más extremistas y peligrosos» de la historia de Estados Unidos. Sus declaraciones mantuvieron el enfoque de la campaña republicana en advertir a los votantes sobre el partido rival e incluyeron ataques contra Abdul El-Sayed, el candidato demócrata en Michigan, a quien Trump vinculó con los yihadistas y los Hermanos Musulmanes.

El discurso fue el último intento de Trump de movilizar a los votantes republicanos. Ha celebrado 30 mítines durante el último mes, tratando de compensar la tendencia del partido a registrar una menor participación cuando él no figura en la papeleta. Las encuestas recientes y las cifras de voto anticipado apuntan a importantes pérdidas republicanas en la Cámara de Representantes y a una ventaja demócrata más estrecha en el Senado. Un resultado así daría a los demócratas la capacidad de bloquear partes de la agenda derechista del presidente.

Trump acusó a los demócratas de apoyar las fronteras abiertas, impuestos más altos, restricciones a las armas de fuego, cirugías de transición de género para niños, la abolición del petróleo y el gas natural, el aumento de los costes energéticos y una mayor inmigración. También repitió las afirmaciones de que los inmigrantes indocumentados votan, sin aportar pruebas, una acusación que ya ha planteado en elecciones anteriores.

El presidente utilizó su última aparición pública antes de la votación para sembrar nuevas dudas sobre el proceso electoral. Se refirió a Alaska, donde afirmó que los demócratas habían intentado confundir a los votantes colocando en la papeleta a un segundo candidato llamado Dan Sullivan, y a Los Ángeles, donde la Casa Blanca busca invalidar 20.000 votos que, según dice, probablemente fueron emitidos por inmigrantes indocumentados. Trump también dijo que intentaría repetir las elecciones de Alaska si el candidato republicano perdía.

Alrededor de 55 millones de estadounidenses ya habían votado por anticipado cuando se celebró el discurso. Trump reconoció que las elecciones de mitad de mandato suelen ser difíciles para el partido que ocupa la Casa Blanca, y sostuvo que los republicanos aún podían ganar de forma decisiva si quienes lo apoyaron en las últimas elecciones presidenciales acudían a votar.

El discurso de 50 minutos se produjo cuando el índice de aprobación de Trump había caído a aproximadamente el 32%, según Ipsos. El artículo afirmó que las encuestas mostraban que a los votantes les preocupaban más la corrupción, el alto coste de vida y la guerra en Irán que los asuntos destacados en su discurso.

Fuentes: La Vanguardia.