El presidente Donald Trump ha dicho que se convertiría en “Sr. Veto” si los demócratas recuperan el Congreso en las elecciones de mitad de mandato, y declaró al New York Post que rechazaría la legislación demócrata y obligaría a la oposición a negociar. El informe señaló que los preparativos de la Casa Blanca para una posible derrota son más complicados y dependen del resultado exacto de la votación.

Trump cerró la campaña con una fastuosa fiesta de Halloween en Mar-a-Lago el sábado, según el informe. El informe describió las elecciones de mitad de mandato como centradas en la asequibilidad, la sostenibilidad y la inflación impulsada por la guerra con Irán, mientras Trump apareció disfrazado de sí mismo, una elección que, según el informe, mostraba que no veía, o no quería ver, los problemas de la gente común. Celebró dos mítines en los estados clave de Kansas e Iowa que habían sido cancelados previamente y luego reinstaurados, y el informe señaló que tener que hacer campaña en dos zonas generalmente seguras para los republicanos demostraba sus dificultades. También tenía previsto hablar frente al Estanque Reflectante del Lincoln Memorial, un escenario que el informe calificó de simbólico de otro fracaso después de que se desprendiera la pintura en la piscina del Mall de Washington.

Según las encuestas citadas en el informe, la Cámara está perdida para los republicanos, que tienen una mayoría de 219-214; solo queda por ver el margen. El Senado, donde el Partido Republicano tiene 53 escaños frente a 47 de los demócratas, es incierto.

Si los demócratas mantienen Georgia y Míchigan —donde, según el informe, la candidata derrotada en las primarias Haley Stevens respaldó al republicano Mike Rogers—, la mayoría del Senado se decidirá en siete estados en disputa controlados por los republicanos: Texas, Ohio, Iowa, Alaska, Maine, Carolina del Norte y Kansas.

La estrategia de veto de Trump solo se aplicaría si los demócratas ganan tanto la Cámara como el Senado, lo que les daría la capacidad de aprobar leyes y rechazar nominaciones, según el informe. Si los republicanos mantienen el Senado, podrían bloquear las iniciativas demócratas y hacer innecesario un veto presidencial. Si los republicanos pierden la Cámara, ya no podrían aprobar leyes.

Debido a que el Congreso controla las finanzas, el director de presupuesto Russel Vought está considerando cómo redirigir fondos ya asignados para seguir financiando las prioridades de Trump, según el informe. El subjefe de gabinete Stephen Miller está compilando una lista de medidas que el presidente podría tomar por decreto, mientras el poder ejecutivo todavía permitiría a Trump dirigir la política exterior y las fuerzas armadas.

El informe también señaló que otro frente sería resistir y obstruir las investigaciones que los demócratas planean lanzar en la Cámara, una batalla diaria que amenaza con paralizar a Estados Unidos durante los próximos dos años.

Fuentes: La Repubblica.