Donald Trump utilizó el Monumento a Lincoln, en Washington, para pronunciar su mensaje final antes de las elecciones de medio mandato del martes, y dedicó gran parte de una comparecencia de 35 minutos a defender la renovación del estanque reflectante situado bajo la estatua de Abraham Lincoln.
Vestido con una gorra blanca con la inscripción USA, Trump mostró fotografías ampliadas y elogió el proyecto, destacando la instalación de «tuberías completamente nuevas», así como los trabajos de sellado y pintura. Volvió a insistir en que el estanque había sido restaurado con éxito, aunque la renovación ha seguido siendo polémica desde su reapertura.
Se esperaba que el estanque tuviera un agua de color azul brillante, pero pronto volvió a verse verde y cubierto de algas, como antes de las obras. La administración también acusó a David Hearn, un piragüista olímpico de 67 años, de vandalizar el estanque sin pruebas suficientes, antes de retirar los cargos.
La atención centrada en el lugar se produjo cuando las encuestas señalaban que otros asuntos pesaban más entre los votantes, como el históricamente bajo índice de aprobación presidencial, la inflación, el aumento de los precios de la gasolina vinculado a la guerra en Irán y el temor en las ciudades relacionado con la agenda migratoria de la administración.
La comparecencia de Trump marcó el final de una gira de campaña que incluyó 28 mítines en nueve estados dirigidos por republicanos durante el mes anterior. Elegir Washington en lugar de un distrito disputado para el acto final contribuyó al carácter inusual de la campaña, al igual que sus reiterados llamamientos a los votantes para que actuaran como si él mismo figurara en las papeletas.
Se disputan los 435 escaños de la Cámara de Representantes y 35 escaños del Senado. Los republicanos afrontan la posibilidad de perder ambas cámaras, un resultado que solo se ha producido seis veces en la historia de Estados Unidos: en 1894, 1918, 1946, 1954, 1994 y 2006.
En lugar de apartarse de las elecciones de medio mandato, Trump se situó en el centro de la campaña. Durante el acto, repitió sus ataques contra Barack Obama y Joe Biden, lanzó insultos xenófobos contra Abdul El Sayed, quien aspira a un escaño del Senado por Michigan, y promocionó lo que describió como logros en materia de delincuencia y seguridad fronteriza.
El estanque reflectante se ha convertido en un símbolo del interés de Trump por remodelar Washington. El artículo afirma que ha destinado más de 67 millones de dólares a mejoras en la capital y que ha comparado repetidamente el tamaño del estanque con el de edificios famosos, reflejo de su trayectoria como promotor inmobiliario y de su deseo de dejar una huella personal en la ciudad.
Con la votación anticipada en niveles récord, los votantes se disponían a emitir su veredicto el martes, mientras la atención también se centraba en si Trump y sus aliados aceptarían los resultados después de un año socavando la confianza pública en las elecciones.
Fuentes: El País Portada.