Las autoridades turcas están investigando a Korkmaz Enes Ergun, exdirector de la Bolsa de Estambul, destituido y detenido, por sospechas de pertenencia a una organización criminal creada para cometer delitos y de soborno, informó la agencia estatal de noticias Anadolu. El ministro de Justicia, Akin Gürlek, dijo que la investigación había descubierto lo que describió como una «organización criminal integral», en lugar de un caso de simple fraude bursátil.

La crisis de los fondos de inversión mantiene en vilo a Turquía desde mediados de septiembre. Se sospecha que los fondos manipularon los precios de las acciones, lo que llevó al regulador financiero del país a disolver 131 de ellos. Casi medio millón de inversores se han visto afectados y hay 18.000 millones de dólares en juego.

El escándalo ha dado lugar a investigaciones, detenciones y destituciones en el regulador financiero y el Ministerio de Finanzas. También ha puesto bajo presión al partido gobernante AKP. Se afirma que Fatma Betül Sayan Kaya, vicepresidenta del partido y exministra de Familia, obtuvo ganancias sustanciales poco antes de la crisis de los fondos.

Una ley aprobada a finales de octubre tiene por objeto regular la liquidación de los fondos afectados y permitir la devolución progresiva del dinero a los inversores. No se ha garantizado el reembolso íntegro.

La investigación también ha planteado interrogantes sobre cómo pudieron continuar las operaciones durante tanto tiempo y si los organismos de supervisión pertinentes intervinieron lo suficiente. El comentarista económico Necmettin Batırel declaró a la plataforma progubernamental TGRT que investigar al máximo directivo del mercado podría socavar gravemente la confianza de los inversores. Advirtió que las acusaciones contra la dirección de la bolsa podrían llevar a los inversores extranjeros a retirar capital.

El presidente Recep Tayyip Erdoğan ha descrito el asunto como algo limitado a una parte de los mercados de capitales y ha afirmado que no supone ningún riesgo para el sistema financiero ni para la economía de Turquía.

Fuentes: Der Spiegel.