Ucrania y Rusia han confirmado ambas que sus respectivas aplicaciones móviles utilizadas para alertas públicas de emergencia fueron comprometidas por ciberataques inmediatamente después de la expiración de una tregua de seis días. El alto el fuego localizado terminó el domingo por la noche en Olechky, una ciudad de primera línea en la región de Jersón, permitiendo la evacuación de residentes de un área azotada por minas terrestres, ataques de drones y graves escaseces.

La Fuerza Aérea ucraniana anunció durante la noche que su aplicación oficial a nivel nacional, que proporciona advertencias en tiempo real de los ataques aéreos rusos por región o localidad, había sido hackeada. El Centro de Comunicación Estratégica de Ucrania (Spravdi) atribuyó esta violación a Rusia, señalando la aparición de alertas inusuales en ruso. Capturas de pantalla compartidas en la plataforma X revelaron mensajes que hacían referencia al "Orechnik", un misil ruso, junto con falsas amenazas de radiación nuclear y ataques químicos.

Poco después de estos informes, el Ministerio de Situaciones de Emergencia de Rusia declaró que su propia aplicación móvil, diseñada para advertir a los ciudadanos sobre ataques de drones ucranianos y otros peligros, fue objetivo de un masivo ciberataque. El ministerio informó el lunes que la brecha permitió a los atacantes difundir información falsa al público. Los funcionarios confirmaron que actualmente se está trabajando para corregir la vulnerabilidad en la aplicación y restaurar las operaciones normales, aunque Moscú no ha identificado inmediatamente a los responsables.

Estos incidentes digitales coinciden con la conclusión de lo que se describe como el alto el fuego más largo desde el comienzo de la invasión a gran escala de Rusia contra Ucrania en febrero de 2022. A diferencia de treguas parciales anteriores, como las observadas durante la Pascua Ortodoxa, ni Kiev ni Moscú informaron sobre violaciones de este acuerdo específico de seis días, que permitió con éxito la evacuación de civiles de la ciudad sitiada.

Fuentes: Le Figaro.