Husaina Balarabe sostenía a su hijo recién nacido en un hospital de Kano, en el norte de Nigeria, apenas unas horas después de que una hemorragia posparto pusiera en riesgo su vida. La optometrista, de 26 años, sobrevivió gracias a que su partera utilizó un dispositivo de bajo costo conocido como sábana obstétrica para identificar rápidamente el sangrado.
La sábana es una lámina delgada de plástico que se coloca debajo de la mujer durante el parto, con una bolsa que cuelga sobre el borde de la cama para recoger la sangre. En el caso de Balarabe, la partera vio que la sangre de la bolsa había llegado al nivel de peligro marcado de 300 mililitros, o aproximadamente 10 onzas, y lo había superado.
La hemorragia posparto es una de las principales causas de muerte materna en todo el mundo. El artículo describe la sábana como una intervención sencilla, desarrollada en salas de maternidad de algunas de las comunidades más pobres de África, que ahora se utiliza para ayudar a salvar vidas en todo el continente.
Fuentes: The New York Times World.