Wall Street no mostraba una dirección clara al mediodía del martes, mientras los inversores seguían las elecciones de medio mandato en EE. UU. y sopesaban la posibilidad de un cambio en el poder político. Los analistas prevén una mayor volatilidad si el control se reparte entre los dos partidos.
Las acciones tecnológicas podrían verse presionadas si los candidatos demócratas avanzan, especialmente en relación con las propuestas dirigidas a los centros de datos. Pimco ha señalado que algunos candidatos a gobernador se oponen a los centros de datos y han pedido una moratoria sobre su desarrollo. La gestora de activos afirmó que sigue sin estar claro si esas propuestas se convertirán en políticas, pero prevé que el clima político genere obstáculos para la expansión de la infraestructura de IA y aumente los costes operativos del sector.
El límite de la deuda federal es otra preocupación. Tras elevarse a 41,1 billones de dólares en julio de 2025, podría alcanzarse en 2027. La reaseguradora Coface advirtió que, si el Congreso no logra acordar un nuevo aumento, podría producirse un impago técnico involuntario.
Los movimientos del mercado fueron dispares. Los precios del petróleo cayeron ante las expectativas de avances diplomáticos en Oriente Medio, mientras que las acciones de Apple bajaron un 3 %, ya que unos márgenes de beneficio más bajos contrarrestaron las previsiones positivas de ventas.
El desempeño histórico ofrece un contrapunto a la incertidumbre: Bloomberg señaló que el S&P 500 no ha caído en los 12 meses posteriores a unas elecciones de medio mandato en EE. UU. desde 1950.
Fuentes: La Vanguardia.