El programa cultural "A Nossa Cultura" visitó recientemente el Teatro Viriato para cubrir las etapas finales de la exposición titulada "O Teatro Também é Nossa Casa". El presentador Martim Madeira se unió a la curadora Ângela para explorar las últimas ventanas interactivas diseñadas para inspirar al público y resaltar la naturaleza fortuita de la vida. La primera instalación, dedicada a los horizontes, presenta una escena marina con un mecanismo de manivela que anima las olas. Esta pieza simboliza trascender límites y expandirse más allá de las barreras físicas, basándose en la profunda conexión histórica entre el teatro y las profesiones marítimas. Ângela señaló que gran parte del vocabulario teatral proviene de los barcos, lo que hace esencial un homenaje al horizonte para esta exhibición.
Adyacente al mar se encuentra la ventana de "almejar", o aspirar, que presenta un conjunto de escaleras que llegan hasta un techo pintado como la Luna. Esta instalación representa la imaginación ilimitada inherente a los creadores de teatro y busca inspirar a los visitantes a esforzarse constantemente por nuevos sueños y metas más altas. El concepto fomenta una actitud de ir más allá de los contornos y buscar siempre subir un paso más hacia un nuevo lugar o sueño.
El elemento final, titulado "O sonho do teatro" (El sueño del teatro), se encuentra dentro del ascensor del teatro que conduce a la terraza en la azotea. Esta pieza utiliza un mecanismo caleidoscópico que contiene líquidos y pequeñas piezas con forma de máscaras de comedia y tragedia. A medida que el ascensor se mueve, estos elementos se mezclan para crear composiciones diversas, simbolizando la naturaleza fluida y siempre cambiante de los sueños teatrales. Ângela explicó que el sueño se mantiene en estado líquido para representar su potencial de variación infinita a través de la interacción entre drama y comedia.
Al concluir el recorrido, Ângela enfatizó que el teatro es un lugar con puertas abiertas donde se invita a los visitantes a participar en la construcción de la cultura y en la reimaginación del espacio. También destacó la importancia de los accidentes y las imperfecciones, instando al público a permanecer atento a la casualidad tanto en la vida como en el arte. La exposición permanece abierta en el Teatro Viriato hasta al menos diciembre, ofreciendo al público la oportunidad de interactuar con estas instalaciones antes de su cierre.
Sources: Observador.