Al menos 24 personas han muerto tras un ataque aéreo ruso contra una escuela en la región de Zaporiyia, al sureste de Ucrania, según el presidente Volodymyr Zelensky. El líder ucraniano declaró que las fuerzas rusas atacaron la instalación en la localidad de Komishuvaja, la cual estaba siendo utilizada para la distribución de ayuda humanitaria.

Zelensky detalló la secuencia de eventos en Telegram, señalando que tras un ataque aéreo inicial, se produjo un segundo golpe que involucró nueve bombas adicionales que impactaron un refugio donde se habían reunido civiles. Afirmó que las fuerzas rusas eran conscientes de que la escuela en Komishuvaja era un centro clave para la distribución de ayuda y muy frecuentada por la población local. El presidente describió el incidente como una prueba más de que Rusia no busca la desescalada ni una justicia real.

Los informes iniciales de Zelensky citaban 18 fallecidos y cinco heridos, pero el número de muertos aumentó tras una actualización del Servicio de Emergencia de Ucrania. Mykhailo Semikin, jefe de la Administración Militar Regional de Zaporiyia, indicó a través de Telegram que un gran número de personas seguían desaparecidas después del ataque. El gobierno ucraniano ha anunciado el despliegue de equipos para avanzar en las operaciones de rescate y búsqueda en el lugar.

Semikin confirmó que las operaciones de búsqueda y rescate continúan, enfatizando el esfuerzo constante por salvar vidas. Mientras tanto, Kiev acusa a Moscú de intensificar los ataques contra civiles en las últimas semanas. Esta escalada ocurre en medio de tensiones entre Zelensky y la administración de Donald Trump, que supuestamente se ha alineado con el gobierno de Vladímir Putin tras un acuerdo para la compra de diésel. Zelensky llamó a una respuesta global firme para proteger la vida y apoyar a Ucrania.

Fuentes: El País Internacional.