Kimi Antonelli está al borde de convertirse en el campeón mundial más joven de la historia de la Fórmula 1 en el Gran Premio de México, la 19.ª ronda de la temporada. El italiano de 20 años, que lidera la clasificación desde la primavera, partió tercero en la parrilla y solo necesitaba terminar noveno o mejor el domingo, o que ni Lewis Hamilton ni George Russell ganaran, para sellar la corona.
En la pista, la carrera se convirtió en una de las tardes más turbulentas de la temporada. Hamilton había conseguido la primera pole position de su carrera con Ferrari, la 105.ª en total, por nueve milésimas de segundo sobre Russell, poniendo fin a una espera de 1.198 días por una pole y dando a la Scuderia la primera del año. Mantuvo el liderato en la salida, pero Russell fue superado rápidamente por Charles Leclerc, y una feroz lucha entre los dos Ferrari terminó con Leclerc delante y con Max Verstappen colándose también.
Hamilton se quejó por radio de que su propio compañero de equipo lo había empujado hacia el exterior, y los comisarios abrieron una investigación sobre el incidente. Leclerc recibió una penalización de cinco segundos, que todavía tenía que cumplir mientras construía una ventaja de cinco segundos sobre Verstappen, y Hamilton, sintiéndose agraviado por la situación, quería recuperar la posición. Russell fue sancionado con diez segundos por provocar el trompo de Hadjar al inicio de la carrera y la cumplió en boxes en la vuelta 36, reincorporándose sexto.
Leclerc y Verstappen entraron en boxes en la vuelta 28, y Hamilton heredó brevemente el liderato durante una sola vuelta antes de detenerse una vuelta después con una estrategia a una parada. Antonelli pasó entonces al frente alrededor de la vuelta 30, por delante de Russell y con Lando Norris acechando en tercera posición, a la espera de un coche de seguridad que le regalara una parada gratuita. A Verstappen, que acumulaba seis podios consecutivos y perseguía su tercera victoria de la temporada, su ingeniero Giampiero Lambiase le dijo que reprodujera su magia en México, aunque sus neumáticos blandos no eran los ideales para llegar hasta el final.
La tarde de Hadjar había empezado mal: el piloto de Red Bull trompeó en la vuelta inicial y se reincorporó último antes de ascender al 12.º puesto en la vuelta 32. Su fin de semana ya había sido agitado: los comisarios le emitieron una advertencia formal el sábado por empujar a un espectador en el paddock el viernes. Hadjar dijo que llegaba tarde a su garaje antes de los primeros entrenamientos, que ya se había detenido para hacerse una foto con un joven aficionado y que otro seguidor se le había acercado de forma agresiva.
Aston Martin sufrió un doble abandono, con Fernando Alonso y Lance Stroll deteniéndose tras solo siete vueltas, el sexto abandono del canadiense en ocho carreras. Sergio Pérez, confirmado por Cadillac hasta 2029, marchaba 13.º en su 300.º Gran Premio en casa y perseguía su primer final con puntos de la temporada, después de no haber superado nunca el 14.º puesto este año.
Esteban Ocon estuvo ausente de la carrera, apartado por Haas antes de la actividad del sábado. El francés habló de una divergencia de puntos de vista con su equipo y negó categóricamente los rumores de un altercado físico con el jefe de equipo Ayao Komatsu, y fue reemplazado para el domingo por Ryo Hirakawa.
Detrás del título de pilotos, el campeonato de constructores sigue vivo, con Mercedes manteniendo una ventaja de 133 puntos sobre Ferrari. Pierre Gasly partió noveno y Hadjar séptimo, mientras que Liam Lawson tenía previsto partir desde el pit lane.
Fuentes: Le Figaro.