Cinco días después del accidente, la policía ha asegurado el perímetro en la calle 9 de Eastleigh, un denso distrito comercial donde sigue siendo visible una enorme pila de escombros. Los testigos describen el desastre repentino; Philip Musyoki, un lustrabotas de 28 años de una calle vecina, relata cómo la arena cayó de la estructura antes de que comenzara a temblar repetidamente y finalmente colapsara. El evento estuvo acompañado por un polvo espeso que oscureció la visibilidad para los observadores.

El incidente ocurrió el viernes 23 de octubre e involucró un edificio de aproximadamente quince pisos que aún estaba en construcción. En el momento del colapso, había trabajadores presentes en el sitio mientras comerciantes ocupaban el sótano y la planta baja. Según el ejército keniano, seis personas fueron rescatadas de los escombros. Si bien se ha recuperado el cuerpo de una mujer, las autoridades informan que 10 días después del evento, 11 personas siguen desaparecidas.

Las causas técnicas del colapso son actualmente desconocidas mientras se lleva a cabo una investigación. Los residentes locales sospechan que la falta de cemento contribuyó al fallo, mientras que los trabajadores que lograron escapar reportaron ver grietas en un pilar momentos antes de que la estructura cediera. Dek Abdullahi, un optometrista de 37 años que opera una tienda en la calle adyacente, señaló que el momento pudo haber evitado un mayor número de víctimas mortales. Observó que, al ser viernes, día de oración, muchos residentes estaban en la mezquita y no en la zona cuando el edificio se derrumbó.

Fuentes: Le Monde International.