La Comunidad de Madrid ha confirmado que el Gobierno central revisará su planificación eléctrica nacional para incorporar más de 100.000 unidades residenciales programadas para construirse en el sureste de la región. Este ajuste aborda una brecha significativa que afectaba a los desarrollos urbanos en Valdecarros, Los Ahijones y Los Berrocales, que anteriormente carecían de acceso garantizado a suministros energéticos. El Ministerio para la Transición Ecológica ha incluido ahora estos proyectos, junto con el desarrollo de Madrid Nuevo Norte, tras meses de presión y trabajo técnico por parte del ejecutivo regional.

La propuesta inicial de planificación eléctrica hasta 2030 no tenía en cuenta originalmente las conexiones a estas nuevas zonas. El exministro regional Carlos Novillo había expresado anteriormente preocupación y frustración por esta situación sin precedentes en España, donde la construcción de viviendas podría avanzar sin acceso garantizado a la red. Si bien la Comunidad de Madrid celebra esta inclusión como resultado de sus objeciones formales, los funcionarios regionales advierten que reconocer la capacidad sobre el papel aún no garantiza un suministro efectivo. La ejecución de la infraestructura necesaria sigue pendiente, con estimaciones oficiales de un retraso acumulado de casi dos años en relación con las necesidades actuales.

Más allá de los proyectos residenciales del sureste, el gobierno regional continúa abogando por otros municipios en el documento final de planificación. Las demandas específicas incluyen la ampliación de la subestación de Parla, para la cual ya se han solicitado 240 megavatios, y la mejora de las instalaciones en Algete para apoyar el crecimiento urbano e industrial local. La falta de capacidad eléctrica en Parla ha llevado supuestamente al rechazo de proyectos de urbanización y está limitando nuevas actividades productivas, mientras que dificultades similares se observan en Getafe.

Estas demandas fueron presentadas el 26 de octubre por el viceconsejero Rafael García a la secretaria de Estado de Energía, Joan Groizard, durante una reunión para analizar los cambios en la propuesta de planificación eléctrica. El encuentro concluyó con un compromiso de mantener el contacto entre el Ministerio, las empresas distribuidoras y el gobierno regional para estudiar la viabilidad de las acciones pendientes en Parla y Algete.

La administración regional también destaca que las limitaciones de la red plantean riesgos más allá del desarrollo residencial, pudiendo estancar inversiones industriales y tecnológicas, especialmente centros de datos. Madrid alberga actualmente 56 proyectos de este tipo, con 15 en construcción y 41 en fase de diseño, lo que representa una inversión aproximada de 15.000 millones de euros y la creación potencial entre 17.000 y 24.000 empleos directos e indirectos. El ejecutivo regional argumenta que estas instalaciones, esenciales para actividades como la Inteligencia Artificial, requieren capacidad de suministro que debe reflejarse en la planificación. Instan al Ministerio a incorporar las acciones pendientes y especificar las inversiones necesarias para apoyar el crecimiento residencial, industrial y tecnológico de la región, en lugar de imponer más restricciones.

Fuentes: La Vanguardia.