Miguel Pinheiro abrió su último análisis designando a los votantes como 'el bueno' del día, enfatizando que sus opiniones son tan válidas como las expresadas por los activistas en los campamentos de protesta. Señaló que, si bien Pedro Duarte y el presidente António José Seguro han intentado involucrarse con los manifestantes en Oporto y Lisboa, estos grupos representan solo una fracción de la población. Pinheiro argumentó que el presidente no debe sobrevalorar las demandas de los activistas de los campamentos respecto a los topes de alquiler, recordando a los funcionarios que existe un electorado más amplio que tiene un peso significativo.
El presentador identificó a los partidos de izquierda como 'el malo' por sus desesperados intentos de cooptar las protestas por la vivienda en un esfuerzo por capturar votos. Observó que, mientras el Partido Comunista (PCP) mantenía cierta distancia, otros partidos se apresuraron a enviar diputados a la plaza del Rossio. Pinheiro destacó la presencia de Fabian Figueiredo del Bloque de Izquierda, quien ganó prominencia durante las intervenciones policiales a pesar de que su partido solo ocupaba un escaño. También señaló la aparición de los copresidentes de LIVRE, Isabel Mendes Lopes y Jorge Pinto, junto con una nueva delegación del PS que incluía a los diputados Pedro Delgado Alves y Eva Cruzeiro, a quienes acusó de intentar mediar conversaciones principalmente para obtener ganancias electorales.
Finalmente, Pinheiro etiquetó al Partido Socialista (PS) como 'el villano' porque busca dictar la política gubernamental a pesar de terminar tercero en las elecciones, quedando por detrás tanto de AD como de Chega en términos de representación parlamentaria. Criticó al líder del PS, José Luís Carneiro, por sugerir que un reordenamiento gubernamental podría ser insuficiente mientras proponía simultáneamente un diálogo institucional con los manifestantes desde fuera del gobierno. Pinheiro señaló la inconsistencia del PS al afirmar que debe liderar después de haber obtenido el primer lugar anteriormente, luego el segundo lugar a través de la coalición 'geringonça', y ahora insistir en el control a pesar de un tercer puesto. Sugirió que si el partido cree que el gobierno actual no es viable, debería utilizar mecanismos parlamentarios para rechazar el presupuesto estatal o presentar una moción de censura en lugar de intentar gobernar sin mandato electoral.
Fuentes: Observador.