El centro de Fráncfort ha vuelto en gran medida a la normalidad tras los disturbios vinculados a las protestas juveniles del fin de semana. Los equipos de limpieza retiraron los cristales rotos y los restos de contenedores de basura quemados alrededor de la Zeil, pero la respuesta política apenas está comenzando.

Varios negocios todavía muestran signos visibles de la violencia. Una armería que individuos enmascarados saquearon durante la noche del sábado al domingo ha sido asegurada con un panel de aglomerado. Una zapatería, de la que, según se informó, unos jóvenes se llevaron puñados de zapatillas, también está tapiada y vigilada por un agente de seguridad.

Los disturbios han desviado la atención de la limpieza hacia la cuestión de quién llevó a cabo los ataques. Las autoridades de seguridad están evaluando los acontecimientos, mientras los políticos comienzan a abordar las repercusiones más amplias de los disturbios.

La información disponible hasta ahora describe a saqueadores enmascarados, tiendas dañadas y un desorden generalizado en el centro de Fráncfort, pero no establece las identidades ni las afiliaciones de los implicados.

Fuentes: Süddeutsche Zeitung.