El ejército israelí dijo el lunes que había puesto fin al asedio de Hebrón y retirado de la ciudad a todos sus soldados, en la Cisjordania ocupada. Un comandante militar dijo a AFP que las operaciones en la zona habían concluido, poniendo fin al asedio de 10 días.
La operación comenzó después de un ataque en el que murieron dos soldados israelíes, menos de dos semanas antes y días antes de las elecciones parlamentarias israelíes del 27 de octubre. Más de 3.000 palestinos de casi 500 familias se vieron obligados a abandonar sus hogares durante la ofensiva. El comandante militar dijo que las fuerzas israelíes incautaron cuatro armas y varios chalecos antibalas.
Los residentes que regresaron a sus hogares dijeron a AFP que encontraron algunas propiedades desordenadas. Muhanad al-Tamimi, un tendero de 33 años, dijo que su casa estaba patas arriba, con muebles y ropa desperdigados por el suelo y los colchones sacados de las camas. Dijo que los soldados israelíes habían utilizado la propiedad como base. Según el reportaje, unas cruces pintadas en las fachadas de los edificios del barrio evacuado señalaban las viviendas en las que habían entrado las tropas y que habían registrado.
Durante la incursión, las fuerzas israelíes demolieron las viviendas de los dos hombres que perpetraron el ataque. El reportaje describe la demolición de viviendas como una práctica que las fuerzas israelíes emplean después de este tipo de ataques.
El secretario general de la ONU, António Guterres, y el alto comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos, Volker Türk, condenaron la operación y advirtieron del riesgo de limpieza étnica en Cisjordania. Guterres afirmó que el entorno cada vez más coercitivo hacía más visible esa amenaza y pidió que se pusiera fin a la situación.
El rey Abdalá II de Jordania también dijo el lunes que la seguridad en Oriente Medio seguiría siendo inalcanzable a menos que se respetara el derecho de los palestinos a tener un Estado. En su discurso de apertura del Parlamento, criticó las acciones de Israel en Gaza, Cisjordania y Jerusalén. Jordania limita con Israel y la Cisjordania ocupada, apoya una solución de dos Estados y firmó un tratado de paz con Israel en 1994.
El asedio terminó días después de las elecciones parlamentarias israelíes. El partido del primer ministro Binyamin Netanyahu obtuvo la mayor cantidad de votos y 53 escaños, pero no alcanzó la mayoría en el Parlamento, de 120 escaños. Los partidos contrarios a Netanyahu con un electorado predominantemente judío consiguieron 48 escaños, mientras que los partidos de mayoría árabe Ra’am y Lista Conjunta obtuvieron 19 entre ambos.
Cientos de israelíes se manifestaron el sábado para instar a la oposición a colaborar con los partidos árabes y apartar a Netanyahu del poder. Según el reportaje, el líder de la oposición, Gadi Eisenkot, aún no había decidido si aceptaría una alianza de ese tipo. También señaló el riesgo de que se reanudara el conflicto regional, mientras Irán amenaza con tomar represalias si Estados Unidos e Israel vuelven a atacarlo.
Fuentes: Folha Mundo.