Si bien el primer ministro Benjamín Netanyahu y el exjefe de Estado Mayor Gadi Eisenkot presentan personalidades y visiones para el futuro marcadamente diferentes a los votantes israelíes, sus enfoques sobre la seguridad nacional parecen sustancialmente similares para los observadores internacionales. Ambos principales contendientes mantienen su oposición al establecimiento de un estado palestino, lo que indica que la dirección fundamental de la política exterior del país es poco probable que cambie significativamente tras las elecciones.
Los analistas advierten que si ninguno de los candidatos puede formar inmediatamente un gobierno, Netanyahu podría permanecer como primer ministro en funciones durante semanas o meses. Durante este período de inestabilidad, existen crecientes preocupaciones sobre un posible aumento de la violencia de los colonos en Cisjordania ocupada por Israel. Además, los expertos sugieren que Netanyahu podría instar al presidente Trump a reanudar las campañas de bombardeos contra Irán durante esta fase interina.
Incluso si Gadi Eisenkot emerge como el nuevo primer ministro, no se espera que la política exterior general de Israel sufra cambios importantes. Si bien el tono diplomático podría volverse ligeramente más conciliador en los márgenes, pocos anticipan un movimiento hacia la adopción de una solución de dos estados para una Palestina independiente. Además, se espera que continúen los conflictos activos con Hamás en Gaza, Hezbolá en Líbano y la República Islámica de Irán.
En consecuencia, se proyecta que Israel enfrentará un creciente aislamiento internacional independientemente de quién dirija el gobierno. Gina Abercrombie-Winstanley, exdiplomática estadounidense ahora en el Consejo Atlántico, señaló que los resultados electorales envían una señal al mundo de que el enfoque actual hacia la región no es simplemente un problema asociado con Netanyahu. En su lugar, declaró que esta postura representa la realidad más amplia de Israel hoy, lo cual ya ha provocado una significativa reacción internacional.
Fuentes: The New York Times World.