Kimi Antonelli ha hecho historia al convertirse en el campeón mundial de Fórmula 1 más joven de todos los tiempos, asegurando el título el domingo en el Gran Premio de México a la edad de 20 años. Pilotando para Mercedes, el joven conductor describió este logro como un sueño de toda una vida realizado tras años de trabajo duro desde la infancia. Expresó su profunda gratitud hacia su familia, equipo y amigos por su apoyo durante su trayectoria desde el karting hasta la cúspide del automovilismo.
Las emociones fueron intensas cuando Antonelli cruzó la línea de meta, admitiendo que había estado llorando durante la vuelta anterior, lo que le costó dos segundos y le empañó la visión. A pesar de ver dos Ferraris a través de sus lágrimas, describió los momentos finales como una liberación especial de emociones tras cumplir uno de sus sueños más grandes. La ceremonia del podio en el Foro Sol fue particularmente memorable para Antonelli, quien se paró junto a leyendas como Max Verstappen y Lewis Hamilton. Señaló el respeto mostrado por estos pilotos históricos y declaró que enmarcaría la foto de este momento único para conservarla en casa.
Reflexionando sobre una temporada marcada por nueve victorias, Antonelli destacó la constancia como su clave del éxito. Enfatizó la importancia de abordar cada fin de semana con pasión y disfrutar del deporte, reconociendo la suerte de convertir su pasión en una profesión. Si bien le resultó difícil elegir una única victoria favorita, destacó su carrera en casa en Monza como muy especial, junto con su primera victoria en China. La victoria en Spa también tuvo un peso significativo, sirviendo como redención tras lo que describió como el momento más difícil de su carrera allí el año pasado.
Antonelli abordó el escepticismo al que se enfrentó anteriormente, declarando que siempre fue agradable callar a los críticos que cuestionaron su capacidad para competir en la F1. Explicó que navegar esos momentos difíciles bajo presión le ayudó a madurar tanto como piloto como persona. Atribuyó su paso directo a Mercedes por acelerar su progreso en comparación con comenzar en un equipo más pequeño. Mirando hacia la próxima temporada, Antonelli confirmó que mantendrá su coche número 12 en lugar de adoptar el número 1 del campeón. Citó la superstición y el deseo de mantenerse humilde como razones para conservar el número, señalando que el número 1 históricamente le ha traído mala suerte.
Fuentes: Le Figaro.