El lunes, la Corte Suprema de EE. UU. rechazó la solicitud de emergencia del gobierno de Trump para apartar poco más de 20.000 papeletas de California asociadas a votantes que, según sospecha, podrían no ser ciudadanos estadounidenses. La orden, de una sola frase, se emitió un día antes de las elecciones de mitad de mandato y no explicó los motivos de la Corte.
El Departamento de Justicia había pedido a los magistrados que impidieran que las papeletas se mezclaran con las demás mientras se resolvía el asunto en los tribunales. El Gobierno sostuvo que no debían contabilizarse hasta que se pudiera verificar la ciudadanía de los votantes. Los tribunales inferiores ya habían rechazado la solicitud, lo que llevó al Gobierno federal a apelar ante la Corte Suprema.
El juez federal de Los Ángeles David O. Carter dictaminó el miércoles pasado que el Gobierno no había presentado fundamentos suficientes para apartar las papeletas. Señaló que la intervención solicitada podía infringir la ley federal, perturbar las elecciones y privar del derecho al voto a electores habilitados. El Departamento de Justicia impugnó ese fallo.
La disputa gira en torno a una lista de alrededor de 20.000 nombres señalados por el Gobierno. Un análisis de la Universidad de California en Los Ángeles presentado en el caso concluyó que el 42 % de esos nombres no aparecía en los registros actuales de votantes de California. El fiscal federal Bill Essayli cuestionó el análisis y pidió que las papeletas se mantuvieran separadas antes de sacarlas de sus sobres y mezclarlas con las demás.
El caso de California forma parte de un esfuerzo federal más amplio para investigar presuntos votos emitidos por personas que no son ciudadanas. El informe recuperado señala que los expertos consideran que el voto de personas no ciudadanas en Estados Unidos es extremadamente raro. También indica que el lunes las autoridades federales anunciaron cargos contra 63 personas en todo el país por presuntamente votar pese a no estar habilitadas.
Fuentes: El País Portada.