Los votantes de Estados Unidos acuden a las urnas en las elecciones de mitad de mandato, que determinarán el control del Congreso y el alcance de los dos años que le quedan en el cargo al presidente Donald Trump. Según las encuestas y el análisis citados en el informe original, se espera ampliamente que Los Demócratas ganen la Cámara de Representantes, mientras que la contienda por el Senado es menos predecible.

En la actualidad, los republicanos tienen mayorías estrechas en ambas cámaras: 218 frente a 215 en la Cámara de Representantes y 53 frente a 47 en el Senado. Se disputan todos los escaños de la Cámara de Representantes, además de 35 escaños del Senado. De estos últimos, 22 están ocupados por republicanos y 13 por demócratas, pero muchos de los escaños republicanos corresponden a estados de tendencia conservadora. Los demócratas necesitarían una ganancia neta de cuatro escaños para hacerse con el control, además de defender los 13 escaños que disputan.

El resultado del Senado podría depender de un grupo de contiendas reñidas en distintos estados, incluidas las de Georgia y Michigan. Una encuesta de Siena College y The New York Times citada en el informe mostró que los demócratas lideraban en casi todos los estados considerados decisivos. La encuesta también señaló posibles victorias demócratas en Texas y Kansas, donde el partido no ha elegido a un senador desde 1988 y 1932, respectivamente.

Las tendencias históricas y el índice de aprobación de Trump han reforzado las expectativas demócratas. El informe sitúa su aprobación en el 32%, según Ipsos, y señala que el partido del presidente ha perdido terreno en el Congreso en todas las elecciones de mitad de mandato salvo dos desde la Segunda Guerra Mundial. La campaña también ha estado marcada por la preocupación de los votantes por el costo de vida y la guerra con Irán, que el informe vincula con el aumento de los precios del combustible.

Una victoria demócrata en ambas cámaras daría al partido más poder para bloquear leyes y nombramientos presidenciales. Sin embargo, Trump conservaría las facultades presidenciales, incluido el veto, y el informe señala que ha gobernado ampliamente mediante órdenes ejecutivas pese al control republicano del Congreso.

Casi 55 millones de estadounidenses, incluido Trump, ya han votado anticipadamente, unos 10 millones más que en las elecciones de mitad de mandato de 2022. El recuento final podría llevar horas o incluso días. Está previsto que Trump siga los resultados electorales desde la Casa Blanca.

Fuentes: La Vanguardia.