Con las elecciones de mitad de mandato acercándose, las encuestas y las evaluaciones de analistas citadas en el informe apuntan a una probable recuperación demócrata de la Cámara de Representantes de EE. UU., mientras que el Senado sigue siendo una contienda más reñida y menos predecible. El resultado moldeará la segunda mitad de la presidencia de Donald Trump, según el informe.

En la Casa Blanca el viernes, Trump dijo a los periodistas que las elecciones de mitad de mandato siguen una vieja regla: el presidente pierde, sea republicano o demócrata y sea bueno o malo. El informe señala que esto solo es parcialmente exacto, porque los votantes normalmente han utilizado las elecciones de mitad de mandato para fortalecer a la oposición, pero el desempeño del presidente también ha importado. El informe describe las declaraciones de Trump como una preparación notable para lo que muchos esperan el martes: una dura derrota republicana.

Lo que está en juego difiere entre las dos cámaras. Una mayoría demócrata en la Cámara de Representantes permitiría al partido exigir información al gobierno y crear comités de investigación, poderes que fueron severamente limitados en la oposición. Una mayoría en el Senado también decidiría cuestiones clave de personal, incluidos los nombramientos judiciales. Un presidente que enfrente mayorías en ambas cámaras en su contra conservaría libertad en política exterior, pero sería considerado en el plano interno como un "pato cojo", según el informe.

En la Cámara de Representantes, los republicanos ganaron hace dos años la mayoría más estrecha desde 1930, con 225 escaños frente a 220 de los demócratas. Observadores y encuestas han esperado durante meses que los demócratas recuperen la cámara. Un promedio de encuestas citado por el informe situaba el apoyo a los candidatos demócratas en el 51,8 por ciento y a los candidatos republicanos en el 43,2 por ciento a las 15:00 del 1 de noviembre, una diferencia de más de ocho puntos fuera del margen estadístico de error. El informe dice que los demócratas han ampliado su ventaja desde septiembre mientras continuaba la guerra de Irán y subían los precios, al tiempo que caían los índices de aprobación de Trump. Una encuesta de Gallup de larga duración encontró que Trump recibía el peor juicio de los votantes antes de unas elecciones de mitad de mandato en unos 80 años, según el informe.

El informe advierte de que el resultado sigue siendo difícil de predecir. El mercado estadounidense de encuestas difiere del alemán, ya que muchas publicaciones a nivel estatal provienen de institutos vinculados a los partidos o encargados por ellos, a veces con objetivos tácticos, por lo que las cifras deben tratarse con mayor cautela. La participación es la mayor incógnita en un entorno altamente polarizado. Trump ha movilizado anteriormente a grupos que votan con menos frecuencia, incluidos hombres jóvenes con niveles educativos más bajos e inmigrantes hispanos, y es difícil predecir cómo les afectará la decepción con él. Aun así, el informe dice que está surgiendo una participación inusualmente alta para unas elecciones de mitad de mandato: más de 53 millones de personas habían votado por correo o en lugares de votación anticipada hasta el domingo, según una investigación del Laboratorio Electoral de la Universidad de Florida.

Los republicanos también se benefician de controlar las autoridades electorales en más estados que los demócratas y han intentado mejorar sus posibilidades mediante la redistribución de distritos durante los últimos dos años. El informe dice que los nuevos límites podrían asegurar matemáticamente hasta 15 escaños adicionales para los republicanos en siete estados, mientras que los demócratas han utilizado el mismo proceso principalmente en California y podrían ganar hasta seis escaños. Dependiendo de la magnitud del cambio, la redistribución de distritos podría resultar decisiva. The Cook Political Report, descrito como independiente y ampliamente respetado, califica 204 escaños de la Cámara como seguros o probablemente demócratas y 178 como seguros o probablemente republicanos; se necesitan 218 escaños para una mayoría.

En el Senado, un tercio de los escaños se somete a elección y, como dos senadores han dejado el cargo, se disputan 35 escaños. Los republicanos tienen actualmente una mayoría de 53 a 47. La mayoría de las contiendas pueden asignarse con confianza a uno u otro partido, pero el informe identifica siete escaños que los analistas experimentados aún no se atreven a pronosticar: Maine, Míchigan, Ohio, Iowa, Kansas, Texas y Alaska. Cook proyecta que los demócratas podrían ampliar sus actuales 47 escaños entre dos y seis; necesitarían exactamente cuatro para alcanzar una mayoría de 51.

El informe dice que dos cuestiones importan en la mayoría de las contiendas: la experiencia y la reputación de los candidatos, y hasta qué punto los candidatos republicanos han logrado distanciarse del impopular presidente. En Kansas, los demócratas tienen a uno de sus candidatos más fuertes, Adam Hamilton, fundador de una de las mayores congregaciones metodistas de EE. UU.; centrista, tiene una buena oportunidad de reemplazar al conservador titular Roger Marshall y sería el primer senador demócrata de Kansas desde 1932. En Míchigan, Abdul El-Sayed, hijo de inmigrantes egipcios y situado en la izquierda demócrata, libra una contienda reñida pese a la habitual inclinación del estado hacia los demócratas en las elecciones de mitad de mandato y a su oposición a la política arancelaria de Trump hacia el vecino Canadá. El-Sayed tiene apoyo entre votantes más jóvenes y migrantes, pero problemas con algunos votantes demócratas tradicionales, según el informe, y la representante estatal demócrata Haley Stevens, que perdió las primarias, llamó poco antes de la elección a los votantes a respaldar al republicano Mike Rogers.

En Texas, Trump impulsó en las primarias a un candidato envuelto en escándalos, y el informe dice que Ken Paxton podría perder Texas, un estado tradicionalmente republicano, frente al demócrata James Talarico. Estos ejemplos muestran que algunas contiendas no se desarrollan según las líneas partidistas clásicas, según el informe.

Si la mayoría del Senado está reñida el martes, una decisión final podría retrasarse y todo podría depender de Alaska por dos razones, según el informe. Si ni la candidata demócrata Mary Peltola ni el titular republicano Dan Sullivan alcanzan al menos el 50 por ciento de los votos, se aplicaría el sistema de voto por orden de preferencia del estado, con las preferencias contadas solo el 18 de noviembre. Una victoria demócrata también podría ser impugnada por el Departamento de Justicia de EE. UU., porque la campaña de Peltola es acusada de reclutar y persuadir a un candidato para que participe con el fin de confundir a los votantes que miran la papeleta; su nombre también es Dan Sullivan, según el informe.

Fuentes: Tagesschau.