El presidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva pidió a sus 10,4 millones de seguidores en línea que siguieran una audiencia del Supremo Tribunal Federal sobre la constitucionalidad de su decreto que prohíbe las apuestas digitales. En un video selfie grabado después de su entrenamiento diario, Lula pidió a la sociedad civil que siguiera las deliberaciones, que comenzaron el martes, cuando el tribunal examinó un recurso de la industria de las apuestas contra la medida.

El llamamiento directo de Lula a sus simpatizantes se produjo poco antes de la audiencia. La red de campaña digital del mandatario fue descrita como un factor clave en su reciente victoria electoral. André Janones, un legislador que creó y dirige el grupo, instó a sus simpatizantes a difundir el hashtag #BetsNuncaMais y se quejó de que los espectadores no podían comentar en la transmisión de la audiencia por YouTube. Más tarde se disculpó ante el tribunal al enterarse de que desactivar los comentarios era una práctica habitual.

La esposa de Lula, Janja da Silva, asistió a la audiencia y entregó a la relatora del caso un informe titulado «Mujeres y apuestas: el costo del juego en línea para las mujeres brasileñas y sus familias». El informe se centró en los efectos de las apuestas en línea sobre las mujeres y las familias. También asistió Paula Lavigne, productora cultural y esposa del músico Caetano Veloso.

Lula promulgó la prohibición poco antes de las elecciones, citando los efectos de las apuestas en la salud mental y financiera de las familias. Dos tercios de los brasileños apoyan la medida, según el informe. En un principio, la audiencia pública contó con más representantes del sector de las apuestas que personas afectadas por el juego o de organismos gubernamentales que las ayudan.

Las apuestas en línea generaron 75.000 millones de dólares en Brasil durante el primer semestre de 2026. Alrededor de 1.600 millones de dólares ingresaron a las arcas públicas a través de impuestos, mientras que algunos estudios estiman que el juego en línea drenó 25.000 millones de dólares de la economía. Los presidentes de clubes de fútbol, incluidos los de Flamengo y Fluminense, dijeron al tribunal que la pérdida repentina de patrocinadores de apuestas había causado grandes pérdidas financieras.

Fuentes: El País Portada.